Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

En la PGR, vecinos de Tlaltempanapa señalan a funcionarios de vínculos con Los Rojos

*Presentan en Chilpancingo una denuncia para que se investigue la desaparición de 15 personas y el asesinato de seis. El ex alcalde de Zitlala, Francisco Tecuchillo (PRD), y el nuevo, Roberto Zapoteco (PRI) pertenecen al crimen organizado y desaparecen a sus oponentes políticos, afirman

María Avilez Rodríguez

Chilpancingo

Vecinos de la comunidad de Tlaltempanapa, municipio de Zitlala, acudieron a la delegación estatal de la Procuraduría General de la República (PGR) para denunciar la desaparición de 15 personas y seis asesinatos ocurridos de 2013 a la fecha, violencia que se ha agudizado en los últimos nueve meses.
Unas 200 personas acudieron a la PGR para presentar una denuncia y al salir informaron que el presidente municipal saliente del municipio de Zitlala, el perredista Francisco Tecuchillo Neri, y el alcalde entrante priista, Roberto Zapoteco Castro tienen vínculos con el crimen organizado, y utilizan las amenazas para pedir el apoyo hacia sus grupos políticos, y a quienes apoyan a candidatos opuestos los desaparecen, por lo que temen que las desapariciones sigan en aumento.
Además, en su escrito de denuncia que consta de dos hojas, señalan que la hermana del ahora ex alcalde, Elia Tecuchillo Neri, Elías Jiménez Silverio, Miguel Ángel Rodríguez, La Pulga, y Zenén Nava Sánchez, El Chaparro, estos dos últimos de Chilapa, son líderes de la célula delictiva al servicio del cártel conocido como Los Rojos, responsables de las desapariciones y asesinatos de los campesinos y la ola de violencia en las comunidades indígenas de Zitlala, quienes operan con toda impunidad en la zona.
En su denuncia, agregan que Los Rojos tienen sometidas a diversas comunidades indígenas de Zitlala, porque desde hace varios años ese grupo se dedica a secuestrar, extorsionar, cobrar cuotas y traficar drogas, “cobran cuotas a los transportistas, a los negocios y reciben recursos del Ayuntamiento de Zitlala”, dijo uno de los denunciantes.
También acusan al director de Seguridad Pública de Zitlala, Héctor Gasparillo y al director de Tránsito Filiberto Corraltitlán, de estar vinculados a Los Rojos, y son quienes se encargan de reclutar campesinos “para trabajar en su operativo delictivo”.
Estos servidores públicos mantendrán sus cargos en la nueva administración, que encabeza el priista Roberto Zapoteco Castro.
Narraron que los vínculos entre los servidores públicos municipales y Los Rojos son tan evidentes que los pobladores de Zitlala han sido testigos de que el oficial de la Policía Estatal, Juan Suástegui “se le ha visto en reuniones con Zenén Nava Sánchez alias El Chaparro, así como a sus trabajadores en las instalaciones de Villa Magdalena”, ubicada en Tecoyutla, en la cabecera municipal de Chilapa.
Afirman que por eso los indígenas y campesinos viven con zozobra y temor, no pueden salir de sus comunidades a vender porque en los caminos son asaltados, secuestrados o asesinados por ese grupo delincuencial.
Los denunciantes manifestaron su decisión de acudir a la PGR para que quede constancia de los hechos que están denunciando, porque esta situación la han denunciado también en la agencia del Ministerio Público del fuero común en Chilpancingo, que dio inicio a las averiguaciones previas con número BRA/SC/03/2553/2015 y BRA/SC/01/2554/2015, sin que se haya hecho una investigación.
Sobre cuál fue la respuesta que recibieron de la PGR, respondieron que les dijeron que darán inicio a una investigación y que “si los llegamos a conocer que volvamos a dar los nombres (de los involucrados)”.
Uno de ellos, con tono de desesperanza señaló que probablemente el Ejército y la Policía Federal están vinculados a esos grupos delictivos, porque el Ejército “sólo va y se regresa”, mientras que a la Policía Federal le han llamado por teléfono para pedirle auxilio y los ignora, les recomienda presentar su denuncia ante el MP de Chilapa, pero consideran que una denuncia en ese lugar pondría en mayor riesgo su vida e integridad, “porque son lo mismo”.

468 ad