Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

EDITORIAL

 * Once años  

El proyecto periodístico de El Sur cumple hoy 11 años enmedio de una situación política nacional inédita. El país ya no será igual después de la decisión anunciada ayer por el gobierno de Vicente Fox de romper relaciones diplomáticas con el gobierno cubano de Fidel Castro.

La decisión sólo polarizará más a las fuerzas políticas del país y tendrá repercusiones en toda la sociedad.

Ha sido cada día más clara la actuación del gobierno cubano en la política interna de México, y la deportación de Carlos Ahumada y el comunicado en que se informó de la misma, son apenas el más reciente lance.

Del lado mexicano, desde el gobierno de Ernesto Zedillo comenzó un camino de alejamiento del gobierno cubano y de acercamiento con el de Estados Unidos en materia de la relación con Cuba. Esta tendencia se aceleró con la llegada de Vicente Fox a la Presidencia de la República, cuya cancillería vota dos veces sucesivamente el dictamen contra Cuba que se presenta en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, y cuya autoría recae invariablemente en el gobierno de Estados Unidos.

El ingrediente nuevo es que, más allá de la política exterior, en el fondo de la medida está una lucha cada vez más despiadada por el poder nacional, con la mira puesta por los actores políticos principales en las elecciones presidenciales de 2006.

Hay que seguir de cerca las repercusiones que tendrá en Guerrero, espacio de nuestro trabajo periodístico, la suspensión de relaciones diplomáticas.

El tema era un editorial por nuestro aniversario, pero no podíamos dejar de comentar un hecho histórico. Por lo demás, en el episodio que catalizó la ruptura el comportamiento de los medios de comunicación ha estado en el centro del debate. Y en este 3 de mayo, coincidentemente el Día Mundial de la Libertad de Prensa según el calendario de la ONU, mucho hay que decir sobre ética periodística, sobre el uso y el abuso de la reserva de las fuentes, sobre el periodismo como ejercicio de servicio a la sociedad o como medio de propaganda de una parte de ésta.

En estos 11 años aquí hemos intentado ejercer nuestra profesión con respeto a nuestros lectores, no hemos puesto nuestro periódico al servicio de ningún grupo de interés y hemos reservado el secreto de nuestras fuentes sólo en aquellos casos en que peligre su integridad o que la información que proporcionan es de utilidad para la sociedad, y no para un grupo en particular.

Nos proponemos seguir en este camino, objetivo que hemos confirmado desde que en octubre de 2001 una nueva empresa –con una composición más plural de accionistas– tomó a su cargo el periódico El Sur precisamente para abrirlo más a la sociedad, para mantener firme su independencia editorial y para hacerlo llegar cada día a más lectores, sin los cuales ningún proyecto periodístico es viable.

Aquí estamos gracias a ellos. Con ellos estamos creciendo y con ellos terminaremos de consolidar a El Sur como una institución periodística que haga valer la libertad de prensa, una garantía ciudadana que define el carácter democrático o no de una sociedad.

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