CONVERSACIONES PRIVADAS
Dos caras
- Jesús Blancornelas
“Deseo que Usted sea mi voz”. Así empieza una carta que recibí. “La sociedad en su conjunto, los ciudadanos pacíficos, estamos todos los días en desagradable y terrible dilema: rehenes de la narco-educación, narco-prepotencia, narco-orgullo y narco-cultura en general”. “Hay muchos mafiosos que se hacen pasar por tranquilos benefactores con todo y sus famosas queridas”. “Todos con desplante de superioridad”. La persona que me escribió califica de “oropelesca esa forma de vida” que les permite gozar de cuanto quieren. “Sus mansiones están por doquier y todo mundo sabe quienes son sus habitantes”. Tantas referencias hizo mi remitente hastiado. Harto. Precisamente por la forma como viven cada vez más muchas personas enjaretadas en el tan odioso narcotráfico. Ese estilo de vida que me cuenta parece salir de una telenovela. Transcribo más de su mensaje:
Me dio un ejemplo: “En Culiacán cualquiera que traiga un camionetón con vidrios ahumados es intocable. Puede circular o estacionarse donde se le antoje. Tiene asegurado que policías de cualquier corporación no los molestarán. Al contrario. Es posible que los detengan para ofrecerles disculpas y hasta protegerlos. Sólo un loco o suicida se atrevería a enfrentarlos”.
Está alarmado por los secuestros de jovencitas en Sinaloa. “Son el pan de cada día al salir de los planteles educativos”. Es que los mafiosos no se detienen. Se llevan a cualquier chamaquita de su antojo. Aparte “…las prostitutas están bien enteradas de quiénes son”. Siempre los atienden. “Pero el suyo tiene que ser un silencio cómplicem pues si llegan a cometer alguna indiscresión en ello les va la vida”.
También cuenta: “Es muy común que al pasar por los hospitales, como el Hospital General, vea atestado de policías ministeriales, de la PGR u otras corporaciones porque hasta la cama de los hospitales llegan a rematarlos”. Luego cuenta cómo “…las casas de citas, los burdeles y los antros son sitios predilectos de esta fauna y todos vivimos atormentados. ¿Hasta dónde soportaremos esta situación?”. Mi remitente escribió además: “La ciudad está en manos de los criminales que se sienten todopoderosos porque han comprado y son dueños del poder en todas sus formas. Aquí no se necesita de un sofisticado sistema de investigación para dar con los asesinos de alguien. De antemano ya se sabe a quien van a matar y quienes son los ejecutores. Pero nadie se mete con ellos”. Me alarmó cuando comento y lo sentí como amenaza: “¿Será necesario que empiecen a surgir vengadores anónimos vigilantes de la justicia encargados de procurar la tranquilidad en esta ciudad y las demás del país?”.
Sinaloa es famosa por sus narcotraficantes, sembraderos de mariguana y amapola. Tanta ejecución como sicarios. Pero ya no tiene exclusividad en el país. Resaltan Jalisco y Michoacán. Juárez o Nuevo Laredo. Reynosa y Tepic. Matamoros o Agua Prieta. El Distrito Federal y Yucatán. Para qué seguirle.
Otro sinaloense me escribió. Tiene 26 años. Originario y radicado en Los Mochis. Licenciado en Administración de Empresas. Y como con el anterior remitente más o menos me emparejo. Así estamos en Tijuana. Reproduzco su carta: “….y estoy iniciando la etapa de empresario. Soy su Lector desde hacer varios años, y también de muchos periodistas de todo el país. Leo muchos diarios que se publican en el país, gracias al Internet, leo la mayor cantidad de periódicos que mi tiempo me lo permite y hoy me he dado a la tarea de escribir a aquellos que creo que son los más leídos en el país y los más gustados”.
“Mi punto a tratar con todos ustedes es el siguiente: En todos los periódicos del país, se menciona a Sinaloa, motivo sobra conocido: El narcotráfico y las ejecuciones relacionadas con el mismo. Que es una realidad latente desde hace varias décadas, muy cierto, pero así como existe el narcotráfico, por cultura en Sinaloa, porque no hay de qué vivir en la sierra, por que las autoridades lo consienten y les conviene, muy cierto. Pero también existimos y creo que somos la mayoría de la gente que vive en Sinaloa, que trabajamos y muy duro para sacar a nuestras familias adelante. Por qué no mencionar que en Sinaloa producimos gran cantidad de granos y legumbres que se consumen en todo el país, y en el extranjero, que se obtiene marisco de la mejor calidad, que somos líderes en producción de tomate, frijol, maíz, que tenemos de los valles mas productivos, y que ahí trabajan miles de jornaleros a diario con jornadas de verdad agotadoras y bajo climas aterradores. ¿Por qué no mencionar que Sinaloa siempre produce y progresa?”.
Tenemos excelentes universidades, que si bien no se comparan con las universidades privadas de otros estados “…al sinaloense por cultura nos gusta ser los mejores en todo, y pues la falta de conocimientos adquiridos en las aulas, las compensamos con actitud, con coraje, con decisión y determinación de quedarnos donde estamos, sino de seguir aprendiendo día con día todo lo que nos hace falta saber para enfrentar nuestros diversos entornos económicos. Ojalá y alguien de ustedes hiciera hincapié en que Sinaloa no sólo es narcotráfico y no sólo es violencia, si bien es existente sólo representa una mínima parte de la diversidad con que cuenta Sinaloa”.
“Los invito a quienes no conozcan Sinaloa y observaran la calidad y calidez de su gente. Nos gusta servir y ser buenos anfitriones y no lo hacemos sólo con el forastero, lo hacemos con nuestra propia gente, Los Mochis es una de las pocas ciudades donde todavía puedes caminar horas por las banquetas sin el ruido de las grandes ciudades y su tráfico pesado. Donde puedes disfrutar de sus vientos con olor a caña mezclados con los vientos marinos, con olor a la tierra recién sembrada. Eso Sr. Blancornelas no existe en ningún otro lado. Le agradezco enormemente su atención y le pido mil disculpas si le hice perder algo de su valioso tiempo, pero creo que no es válido que nos califiquen y nos conozcan en todo el país sólo por el narcotráfico. Le envío un fuerte y sincero abrazo”.
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