Violentos combates en Siria dejan 57 muertos más; confirma la ONU matanza de Tremseh
EFE
El Cairo / Naciones Unidas
El ejército sirio y los rebeldes libraron ayer violentos combates en Damasco después de que las tropas gubernamentales bombardearan e irrumpieran en varios barrios de la capital, en una jornada que se saldó con más de medio centenar de muertos.
Según los grupos opositores, los enfrentamientos se registraron en los céntrico barrios de Al Tadamun, Al Midan, Al Asali, Kafar Suse y Naher Aisha, lo que supone un paso más en la escalada del conflicto, que hasta ahora se había mantenido relativamente apartado del centro de Damasco.
El activista Abu Qais al Shami de Damasco explicó por teléfono que las fuerzas gubernamentales bombardearon con especial dureza Al Tadamun y luego irrumpieron con tanques.
Estos ataques y los combates, que todavía continúan, han provocado miles de desplazados, así como el corte de la carretera que conduce al aeropuerto.
Los opositores Comités de la Coordinación Local (CCL) informaron de la muerte de al menos cinco personas en esta zona, aunque todavía es pronto para evaluar la situación.
Mientras, el ejército recrudeció su ofensiva contra otros feudos opositores, entre ellos la provincia central de Homs, la oriental de Deir el Zur y varias localidades de la periferia de la capital.
El opositor de Homs Abdesalam al Homsi dijo vía internet que las fuerzas gubernamentales bombardearon los barrios de Baba Amr y Yobar de esa ciudad, y que solo se libraron de los ataques las zonas habitadas por la comunidad alauí, a la que pertenece el presidente sirio, Bachar al Asad.
En las afueras de Homs, la ofensiva militar afectó a las localidades de Al Hula, Rastan, Al Buayda al Sharquiya, Talbisa y Talkalaj, donde se registraron frecuentes explosiones y disparos efectuados por armamento pesado.
Al Homsi señaló que esas zonas sufren, además, “un bloqueo total” y una gran escasez de alimentos y medicinas, al aumentar los refuerzos militares en sus alrededores.
Según los CCL, en total 57 personas fallecieron en todo el país debido a las acciones represoras de las tropas gubernamentales, mientras que el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos documentó la muerte de 37 civiles y desertores y de 18 miembros de las fuerzas del régimen.
UNSMIS vuelve a Tremseh
La Misión de Observación de la ONU en Siria (UNSMIS) volvió ayer a la localidad siria de Tremseh, en donde confirmó que el ataque militar sirio del pasado jueves iba dirigido contra personas concretas, como algunos líderes opositores.
La UNSMIS, en un comunicado distribuido en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, informó de que algunos de sus observadores retornaron a Tremseh el domingo para recabar más datos sobre la operación militar siria realizada el 12 de julio y en la que murieron al menos 200 personas.




