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Busca la iglesia aplicar con padres de los normalistas la escuela del perdón, dice párroco

La iglesia Católica busca aplicar con los familiares de los desaparecidos de Iguala las escuelas de perdón y reconciliación, similar a lo que se hizo en Hermosillo, Sonora, con los familiares de los niños de la guardería ABC, y la propuesta está enfocada en que las familias no sean arrasadas por la rabia, el rencor y venganza.
Como parte del Taller Cultura Cívica del Perdón, Reconciliación y Resarcimiento del Tejido Social, el sacerdote Leonel Narváez Gómez presentó al párroco de Cananea, Sonora Claudio Murrieta Ortiz, para hablar de su experiencia en las escuelas de perdón y reconciliación, y de cómo las familias que perdieron a sus hijos en el incendio de la guardería ABC, en Hermosillo, se estaban dejando llevar por el rencor, el coraje y pudieron transformarlo.
Explicó que la intención de compartir esa experiencia es porque “aquí en Guerrero hay padres que están en peligro” de dejarse llevar por la rabia, rencor y la venganza “y eso es muy peligroso”.
Murrieta Ortiz habló de su trabajo con las familias que perdieron a sus bebés en el incendio del 5 de junio de 2009, y dijo que eso niños sufrían la violencia institucional al llevarlos a una “guardería” que es un concepto para guardar objetos “y no un sitio de cuidado”.
“Ir cargando con el dolor, ir gritando ni perdón ni olvido no es nada sano, ir cultivando esos deseos de quemarle la casa al gobernador, que donde vea a esos empresario le tuerzo el pescuezo, decían algunos padres”, y eso generó en las iglesias el buscar a los padres y decirles: “ya cálmense, dejen descansar a esos niños”.
El párroco explicó que ante este problema se presenta un fenómeno de violencia de raíz, de reacción que es la forma de lucha de los familiares de las víctimas y la represión que sobre ellos ejercen las autoridades.
Claudio Murrieta dijo que con esas Escuelas de Perdón y Reconciliación lo que se busca es que se tomen las riendas del dolor y el coraje, pues quienes viven esa experiencia en las escuelas son capaces de incidir en su entorno de manera saludable, “quien se decide sanar eternamente es capaz de transmitir su propia experiencia”.
Dijo que las Escuelas de Perdón y Reconciliación lo que hacen es cambiar la narrativa de los familiares de las víctimas y a fortalecer su lucha, “creemos que también puede ayudarles a los de Iguala”.
A pregunta expresa sobre si hay acercamientos con los padres de los 43 estudiantes desaparecidos, el párroco respondió que ya se tienen acercamientos pero no sabía si ya se hizo el planteamiento de llevar a la práctica las Escuelas de Perdón y Reconciliación. (Daniel Velázquez).

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