Aprueban en EU fármaco que previene en personas sanas el contagio del sida
Diana Saavedra / Agencia Reforma
Ciudad de México
Por primera vez los adultos que no tienen el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH), pero están en riesgo de ser infectados pueden tomar un medicamento que reduce las posibilidades de contagio, luego de que la Food and Drug Administration (FDA) aprobó la venta del fármaco Truvada.
Debra Birnkrant, directora de la División de Productor Antivirales de la FDA, explicó que el fármaco, que contiene emtricitabine y tenofovir disoproxil fumarate, evita que el VIH se establezca y multiplique en el cuerpo.
“En los años 80 e inicios de los 90, el VIH fue visto como una enfermedad mortal; en algunas partes del mundo aún lo es. Los avances médicos, así como una treintena de medicamentos aprobados, nos han permitido tratarla como una enfermedad crónica la mayor parte del tiempo”, apuntó Birnkrant. “Pero lo mejor es prevenirlo antes que tratarlo como una infección de por vida”.
La autorización del fármaco forma parte de una estrategia llamada Profilaxis pre-exposición (PrEP) que ha sido recomendada por diversos especialistas por ser costo-efectiva, aunque en ello la aceptación psicológica del fármaco y las mejores prácticas son sumamente importantes, advirtió Perry N. Halkitis, profesor de Psicología Aplicada en la Universidad de Nueva York.
“La confianza exclusiva en una droga para prevenir el VIH o cualquier enfermedad de transmisión sexual puede no tener un buen efecto si no se comprende que el comportamiento de las personas afecta su tratamiento”, explicó Halkitis.
“Sabemos que la intervención médica depende del comportamiento humano. El hecho de que sólo el 28 por ciento de los VIH-positivos en Estados Unidos logren suprimir completamente al virus muestra claramente que cualquier fármaco depende de un cambio de actitud”.
El fármaco debe ser tomado una vez al día en combinación con prácticas sexuales seguras para reducir el riesgo de adquirir el VIH-1 (la forma más común del VIH) por vía sexual la infección en adultos que no tienen aún el virus, indicó la FDA.
Halkitis agregó que un estudio en 2010 probó la adherencia a Truvada con un grupo de hombres en situación de riesgo de infección y encontró que el 91 por ciento de aquellos que resultaron VIH positivos no tenían niveles detectables de la droga en su sangre, es decir, no la tomaron como estaba prescrito.
“Por sí mismo, Truvada no es mágico. La investigación a la fecha muestra que los individuos que toman esta droga y han tenido buenos resultados realizaron importantes cambios en su conducta sexual”, enfatizó.
Un estudio publicado el 16 de abril de 2012 en Annals of Internal Medicine indicó que con el PrEP se podrían prevenir 41 mil nuevas infecciones en los Estados Unidos en un periodo de 20 años, lo cual impactaría benéficamente a la economía estadunidense.
Jessie Juusola, titular del estudio realizado en la Universidad Stanford, calculó que el tratamiento podría tener un costo de 85 mil millones de dólares si se destina a los grupos de más alto riesgo.
Se estima que 1.2 millones de estadunidenses viven actualmente con VIH, con al menos 50 mil nuevas infecciones cada año, con una mayor incidencia en los hombres que tienen sexo con hombres.
Al respecto, Halkitis cuestionó el precio del fármaco pues estimó que éste debería ser accesible para todos los grupos sociales, como víctimas de tráfico humano, trabajadores sexuales, personas en pobreza extrema, niños, etcétera.
“De acuerdo a nuestros reportes, Truvada costará entre 11 mil y 14 mil dólares al año, haciéndolo inaccesible para muchos”, finalizó Halkitis.
Uso eficiente del medicamento
Para que los usuarios del fármaco obtengan los resultados esperados del medicamento, la FDA recomienda en primer lugar asegurarse de que la persona sea VIH negativa.
Adicionalmente, si se presentan síntomas similares al resfriado (como fiebre o dolor muscular) es necesario esperar un periodo de cuatro o cinco meses pues podrían ser indicativos tempranos de una infección por VIH.
Las personas con problemas en los huesos y alergias a ciertos alimentos también deben ser monitoreadas constantemente para estar seguros de que el fármaco no les está generando problemas.




