“Llegan los recibos pero el agua no”, se quejan vecinos de diferentes colonias
Yee Trujillo
Vecinos de diferentes colonias se quejaron por el desabasto de agua que se vive en la mayoría de las colonias del puerto, luego de que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) suspendiera el servicio en las zonas media y alta dos veces en menos de una semana por la turbiedad del río Papagayo.
La queja de la mayoría de los acapulqueños es que aunque los problemas con el suministro de agua potable se han agudizado durante los últimos meses, los recibos de cobro continúan llegando a sus hogares aunque el agua no llegue.
En la colonia Santa Cecilia, la señora Luz María Analco Ramírez, se quejó porque la paramunicipal no les ha enviado el vital líquido desde hace unos 15 días, situación que obliga a decenas de familias a comprar pipas de agua o agua proveniente de pozos artesanos, porque los trabajadores de la CAPAMA les dicen que sus pipas no pueden subir hacia la parte alta de la colonia.
La vecina explicó que desde hace unos seis meses, únicamente son abastecidos cada 15 días, y en pocas ocasiones tienen agua tres días de la semana, pero los recibos siguen llegando.
En colonias como Morelos, Alta Progreso, Hogar Moderno, 2 de Febrero, Palma Sola, Emiliano Zapata, y el barrio de Las Crucitas de la colonia Centro, los vecinos tienen más de cinco días sin servicio de agua potable.
En repetidas ocasiones, los habitantes de colonias como Juan R. Escudero, PRI, y Cumbres de Figueroa, han denunciado que además de las continuas suspensiones de bombeo que realiza últimamente la paramunicipal, los encargados de abrir y cerrar las válvulas de los tanques de almacenamiento y rebombeo de la CAPAMA no realizan su trabajo como deben.
La señora Imelda Castro Hidalgo, habitante de la colonia 18 de enero, denunció que los habitantes tiene más de 15 días sin agua porque el valvulero del tanque ubicado en la colonia José María Izazaga les pide bebidas alcohólicas a cambio de suministrarlos con el vital líquido o se niega a bombearlo porque algunos vecinos no pagan el servicio.
“Lo que pasa es que el que echa el agua, el que bombea, se emborracha y dice que si le llevan caguama abre para echar el agua, si no pues no; y luego él dice pues que no paga la gente, la mayoría, (y por eso no surte el agua) pero ahí ya no están dañando nada más a los que no pagan si no también a los que sí pagamos”, reprochó la señora.




