Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Ganan los profesionistas salarios semejantes a los de los obreros de 1976, revela un estudio

Verónica Gascón / Agencia Reforma

Ciudad de México

Debido a la pérdida del poder adquisitivo, un recién egresado de la universidad recibe un salario similar al que percibía un obrero en 1976, de acuerdo a un estudio del Observatorio del Salario de la Universidad Iberoamericana de Puebla.
Se advierte que en la última década el salario mínimo tuvo una pérdida promedio de 4.5 por ciento, pero se registra una disminución constante desde hace 30 años, de tal forma que el salario promedio de un egresado de licenciatura es de 6 mil 900 pesos.
“La pérdida del poder adquisitivo no sólo afectó a los de salario mínimo, sino a todos los salarios, por lo tanto un recién egresado de la universidad recibe un sueldo similar al de un obrero en 1976”, manifestó Miguel Reyes, coordinador del Observatorio.
De esta forma, el salario promedio de una persona de entre 22 y 30 años con una preparación de abogado es de 3 mil 743 pesos; el de un administrador de empresas, 5 mil 653; un arquitecto 4 mil 348, y un contador 3 mil 929.
Para la población en general, el promedio salarial para un administrador de empresas turísticas es de 5 mil 688 pesos; un arquitecto, 8 mil 628; alguien con especialidad en comercio exterior, 5 mil 788, y como técnico 5 mil 690 pesos mensuales.
El experto destacó que actualmente se crea un tercio de las necesidades de empleo de la población, ya que se requiere un millón 500 mil empleos para satisfacer la demanda y el promedio de trabajos generados por año es de 500 mil.
Añadió que la mayoría de estas plazas tiene una remuneración de entre uno y dos salarios mínimos, lo cual contribuye a la precarización de las condiciones de trabajo.
“Estas condiciones han aumentado la precarización del trabajo, es decir, mayor informalidad; mayor migración y un aumento en los integrantes de cárteles de las drogas”, afirmó Reyes.
En esta percepción, coincide José Luis de la Cruz, experto del Tecnológico de Monterrey, quien manifestó que hay un incremento importante en la informalidad, ya que 29.7 por ciento de la población se desempeña en actividades de esta naturaleza.
De la Cruz afirmó que estos trabajos son de bajo valor agregado y rayan en la ilegalidad.
También se incrementó la tasa de condiciones críticas de ocupación, es decir las personas que laboran en condiciones inadecuadas por los bajos ingresos o el poco tiempo de ocupación, al ubicarse en 12.4 por ciento, esto es 0.9 por ciento más que en junio de 2011, según el Inegi.

468 ad