Acercarse a la gente con proyectos que ayuden a la paz, pide Garfias a sacerdotes
Mariana Labastida
En la misa por sus 16 años como obispo, el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, pidió a los sacerdotes de la Diócesis que oren por la paz y busquen la cercanía con los ciudadanos por medio de proyectos precisos que den respuesta a la situación de inseguridad que se vive.
Para la conmemoración del aniversario del obispo, además de la celebración eucarística los feligreses organizaron una comida para los sacerdotes y asistentes a la misa que se realizó en la nueva Catedral, donde un mariachi animó el festejo.
Garfias Merlos indicó, durante la homilía de la misa por la celebración de sus 16 años como obispo y dos años como arzobispo de Acapulco, que intenta seguir el ejemplo del buen pastor y agradeció a Dios el haberlo llamado al sacerdocio.
Recordó que al ser nombrado obispo sintió “temor” y gran emoción al ir caminando por el pasillo donde lo despedían rumbo a su nombramiento.
Convocó a los sacerdotes de la Diócesis a caminar juntos buscando el lenguaje común para entenderse con la comunidad y hacer un trabajo en la construcción de la paz.
Enfatizó que los diferentes grupos pastorales deben de crear proyectos precisos en respuesta a la situación de inseguridad que se vive en las comunidades.
El Arzobispo pidió también a los sacerdotes seguir buscando la cercanía para trabajar en la oración por la paz, educación y crear vínculos y formas concretas con las organizaciones, instituciones y autoridades civiles para ofrecer un aporte para la construcción de la paz.
Resaltó que hay un compromiso de atención a las víctimas de la violencia y se debe de trabajar en él.
También solicitó que se ore por él “para ser buen pastor en esta iglesia particular de Acapulco”, y que se le permita ser ejemplo de pastor, amigo y hermano; “que la virgen de la Soledad se mantenga en cercanía y me acompañe de manera especial”.
Finalmente llamó porque se multipliquen las vocaciones sacerdotales.
Durante la celebración a Garfias Merlos le ofrecieron una ofrenda de flores y artículos de la región Costa Grande, Costa Chica y Acapulco que comprende la Arquidiócesis.
Después de la misa se colocaron mesas en el área de las sillas frente al altar, donde se ofreció mole, arroz y frijoles a los sacerdotes y fieles que acudieron a la celebración, entre ellos también familiares del arzobispo.
Como parte de la celebración se llevaron también ocho pasteles y un mariachi para animar la reunión.




