Se alivia la presión sobre España; se hará todo lo necesario para mantener el euro: BCE
DPA
Madrid
Los mercados, que estrangulan a España desde hace un tiempo, aflojaron ayer notablemente su presión después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sugiriera un paso importante para aliviar las tensiones que han situado al país al borde de tener que pedir un rescate total.
La Bolsa anotó el mayor alza desde hace algo más de dos años: el Ibex 35 ganó un 6,06 por ciento, hasta situarse en los 6 mil 369 puntos.
La rentabilidad del bono español a diez años dejó, por primera vez en cinco días, la línea roja del 7 por ciento a partir de la cual, según los expertos, se entra en zona de rescate y terminó la jornada en el 6,928 por ciento.
La prima de riesgo, que hasta el miércoles había vivido diez jornadas sucesivas de subidas en las que se iban rompiendo récords, bajó hasta los 561 puntos básicos, 50 menos que la jornada anterior, dejando ya atrás la marca de los 600.
“El BCE hará todo lo necesario para mantener el euro”, dijo ayer Draghi durante un discurso en Londres. “Y créanme que será suficiente”. Sus palabras encontraron una reacción inmediata en los mercados.
El gobierno de Mariano Rajoy, que ha puesto en marcha reformas y ha acometido duros recortes en la lucha contra el déficit público, lleva tiempo instando al BCE a actuar para aliviar la situación de España, pero el organismo con sede en Fráncfort se resiste desde hace meses a comprar deuda española.
El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, llegó a calificar a la institución de “banco clandestino”, ante su resistencia a intervenir.
Sólo el BCE tiene capacidad para rebajar de forma inmediata las presiones de los mercados que asfixian a España, sobre la que ahora pesa el temor a que tenga que solicitar a sus socios europeos un rescate de toda su economía, después del de los bancos.
Y las palabras pronunciadas ayer por Draghi en Londres se interpretaron como el avance de una intervención del organismo en los mercados de deuda para apoyar a los países más azotados por la crisis del euro, entre los que además de España está Italia. Según analistas, el italiano apuntaba en su declaración a que el BCE podría retomar su programa de compra de bonos soberanos, paralizado desde marzo.




