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Octavio Klimek Alcaraz

Elinor Ostrom

 

El pasado martes 12 de junio falleció la profesora Elinor Ostrom a consecuencia de la enfermedad del cáncer. Ella ha sido hasta ahora la primera y única mujer de la historia en obtener el Premio Nobel de Economía por su “análisis de la gobernanza económica, especialmente de los bienes comunes”. El Nobel fue compartido con Oliver Williamson, que fue premiado por su “análisis de la gobernanza económica, especialmente los límites de las empresas”, que entra más dentro de la tradición de reconocimiento hacia economistas por la Real Academia de las Ciencias de Suecia.

Ella fue investigadora y directora honoraria del “Taller de Teoría Política y Políticas Públicas” en la Universidad de Indiana (recientemente nombrado Taller Vincent y Elinor Ostrom), y profesor en su Escuela de Asuntos Públicos y Ambientales. Además de ser una de las fundadoras de la Asociación Internacional para el Estudio de los Recursos Comunes en 1989 (IASC), y su primera presidenta.

En el Laudatio de la IASC se señala que la Profesora Ostrom “fue una líder académica excepcional que no sólo promovió un profundo cambio de paradigmas en las ciencias sociales y económicas, sino también en las formas en que se concibe la gobernanza y las políticas públicas y en la relación entre ciencias sociales y naturales.”

Al respecto hay que señalar que la profesora Ostrom no sólo fue la primera mujer en ganar el Nobel de Economía, sino también la primera no economista (es politóloga) en obtener este reconocimiento.

El trabajo de la profesora Ostrom fue vital para la investigación sobre los bienes comunes, ella ofreció aportaciones a nivel de la frontera del conocimiento en distintos aspectos de la investigación sobre los recursos compartidos. Su libro El gobierno de los bienes comunes lleva dos ediciones por el Fondo de Cultura Económica (FCE 2000 y 2010), gracias al trabajo de traducción de la doctora Leticia Merino, una de las investigadoras mexicanas más reconocidas en los temas del manejo colectivo de los recursos naturales. Mucho de las bases para impulsar el manejo forestal comunitario y en general de los recursos naturales en México se fundamenta en el trabajo académico de la profesora Ostrom. Programas públicos como el Proyecto de Conservación y Manejo Sustentable de Recursos Forestales en México (Procymaf) y el de Conservación Indígena de la Biodiversidad (Coinbio), sin duda alguna son producto que contienen bastante de las ideas de la profesora Ostrom. Esto no es poca cosa, en un país como México, donde la mayor parte de nuestros bosques y selvas son propiedad comunal.

En general, los que hemos trabajado los temas de conservación y manejo de recursos naturales nos hemos nutrido en las ideas de la profesora Ostrom. En estos años en donde muchos de los paradigmas del sistema económico basados en el mercado y el crecimiento económico per se han entrado en una profunda crisis, su trabajo es un claro mensaje de que necesitamos comprender la economía desde nuevos puntos de vista. La profesor Ostrom aclaró que la propiedad comunal no es una rémora histórica ni un modelo que nos lleva al abuso y agotamiento de los recursos naturales comunes, tal y como pregonaba la economía clásica. Explicó mediante el estudio de múltiples casos reales que los bienes comunes son recursos compartidos cuyo uso y manejo sustentable requiere de cooperación y coordinación, demostrando que éstos al ser aprovechados en forma comunal no necesariamente están destinados a lo que se le ha llamado “la tragedia de los comunes”. Teoría que otorgó fundamento a los teóricos de la privatización y del estatismo para inferir que todo bien, que no esté sujeto a un régimen de propiedad privada o de carácter estatal, será necesariamente sobreexplotado por quienes tiene acceso a ellos debido al interés personal y simple indiferencia ante el bien común.

Estamos hablando de bienes comunes como “las pesquerías, los pastizales, los cuerpos de agua, las cuencas, los sistemas de irrigación, la fauna silvestre también son bienes comunes que cumplen funciones económicas, religiosas y culturales de importancia para la vida social que incluye la subsistencia de los más pobres y marginados. Además de los recursos naturales, muchos otros recursos como Internet, el conocimiento, los recursos genéticos, la salud pública, el espacio público, el espectro electromagnético, la atmósfera, la regulación climática, los paisajes o las carreteras se utilizan y manejan como bienes comunes” (http://www.iasc-commons.org/es-info).

Un mes antes de su muerte, en mayo, estuvo todavía de visita en México impartiendo durante una semana conferencias en distintos eventos y recibiendo reconocimientos en diversas instituciones. En una conferencia en la UNAM señalaba sobre el tema de cambio climático que para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero se comience desde las localidades más pequeñas como los barrios, haciendo crecer esto a escalas mayores. Impulsando que los vecinos deban darse “codazos” unos a otros para señalar a quienes usan sólo un automóvil, gastan energía de más u otro recurso.

El gran aporte de la profesora Ostrom es haber demostrado las múltiples fallas del  modelo económico que promueve la apropiación de los bienes comunes por los privados y a su vez haber demostrado de manera concluyente que un manejo y aprovechamiento racional y sostenible de los bienes comunes puede ser logrado por la colectividad, propiciando su conservación.

Para nosotros en especial, la profesora Ostrom demostró que este asunto del aprovechamiento comunitario de los recursos naturales no es una utopía, sino algo serio, de Premio Nobel.

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