Acusa artista a Finanzas del ayuntamiento de Acapulco por la falta de su pago
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
La artista Beatriz Georgina Pérez Alba señaló que su taller de danza acrobática y contemporánea titulado Jaguar Negro, el cual recibiría un apoyo de 20 mil pesos por parte del Ayuntamiento municipal del puerto de Acapulco para su realización, concluyó de manera muy improvisada debido a las carencias de los materiales que necesitaba.
La artista afectada concluyó su taller en el tiempo programado y logró sortear los obstáculos para realizar el taller de manera correcta aunque limitada.
Pérez Alba reiteró que a pesar de no haber contado con los recursos que logró a partir de ser seleccionado su proyecto por el ayuntamiento municipal, trató de impartir el taller de la manera más apegada al proyecto y con las características necesarias.
Comentó que recibió apoyo del director de Cultura, Alfredo Díaz Solano y el contador Alfonso Cadena, quienes la apoyaron con los recursos que pudieron para mejorar las condiciones de trabajo del taller que realizaba la artista.
“Fue un poco más difícil hacer el trabajo, pues lo hice en un parque al aire libre”, comentó
Agregó que por parte de los funcionarios públicos de la dirección de Cultura y el contador, no había problema, sino los recursos que siempre negó la Secretaría de Finanzas a pesar de haberse hecho acreedora a los mismos de manera legítima.
“Finanzas son los que se han hecho de la vista gorda, pero los directivos de Cultura, ellos me apoyaban cuando necesitaba algo, ahí estuvieron”, comentó
Destacó que lo importante de los proyectos es que los niños, los jóvenes y la sociedad en general cuente con actividades artísticas en sus vidas, pues mejora la calidad de vida y más en un entorno como el que se vive en el puerto de Acapulco.
Mencionó que en este taller llegaron a participar 23 personas, entre ellos padres de familia que llevaban a sus hijos al taller y decidieron integrarse a la actividad programada.
Esta actividad fue una de las que se presentaron en el Zócalo de Acapulco en donde también se contó con el apoyo de la dirección de Cultura, cuyos funcionarios se preocuparon por la bebida de los participantes, la música, el escenario y un camerino improvisado donde se podrían cambiar los jóvenes.
Comentó que para la realización de su taller se necesitaba un piso especial, así como ligas y un equipo de sonido necesario para el taller, pues en el programa se especificaba la música en vivo.
“Independientemente del dinero yo creo que lo importante de un joven creador es impulsar el arte en la comunidad acapulqueña y también en el estado de Guerrero, ciertamente es muy castrante que formules un proyecto y a la mera hora te digan que todavía no, pero me siento complacida, porque yo como creadora cumplí mi objetivo que era llegar a los niños”, enfatizó.




