Cruz Azul y Chivas decepcionan con un 0-0
Luis Homero Echeverría / Agencia Reforma
Ciudad de México
Cruz Azul no puede ver en su casa al Guadalajara, porque simplemente no le gana.
La Máquina volvió a dejar los puntos regados sobre la cancha del Estadio Azul en un partido de Liga ante el Rebaño y ya llegó a nueve años sin ganarle como local, al decretarse un empate a cero goles, la sexta igualada en forma consecutiva entre ambos equipos en este inmueble.
Cerca estuvo de acabar con esa sequía en el último suspiro del encuentro, cuando Mariano Pavone mandó el mensaje de gol en el esférico y Luis Michel, portero rojiblanco, se cruzó en el viaje para apagar la lumbre.
Esa fue quizá la mayor emoción en un encuentro de mucha convocatoria pero escasa brillantez, que tuvo un segundo tiempo oscuro, de equipos sin demasiada inventiva para quedarse con la victoria.
El primer tiempo fue más propositivo. Del lado del Guadalajara la propuesta de John Van’t Schip procuró la movilidad de sus jugadores en el ataque, sobre todo por los costados con Carlos Fierro y Omar Arellano alternándose para buscar opciones diferentes, con Jesús Sánchez incisivo en las funciones de enlace, pero sin el auxilio del centro delantero Rafael Márquez Lugo.
Cruz Azul salió con un fijo 4-4-2, donde Pavone y Omar Bravo llevaron la responsabilidad de la definición, con la búsqueda del desborde en Pablo Barrera y Alejandro Vela.
Pero el esquema resultó demasiado rígido en la operación, al grado de que el técnico, Guillermo Vázquez hizo cambios en el segundo tiempo sólo con la fórmula del hombre por hombre, en la misma posición, sin atreverse a una real variante que rompiera un ataque ya predecible.
Héctor Gutiérrez entró por Gerardo Torrado, en este caso por sufrir golpes en el juego; Javier Orozco relevó a Omar Bravo y Maranhao a Pablo Barrera, pero el funcionamiento fue el mismo. Mucha conducción por los costados, sin definición.
Guadalajara entonces le dio un giro a su diagrama. Buscó ahora un avance más hacia el centro con diagonales entre Jesús Sánchez, Arellano y Christian Pérez que entró por Fierro. Se olvidó de las bandas e intentó atraer el marcaje cruzazulino para generar huecos.
Con la misma mecánica de todo el partido, Cruz Azul terminó encima de Chivas, los 5 minutos finales, pero careció de contundencia a pesar del empuje de Pavone, su mejor elemento en el partido.
Desde el 2003 La Máquina no gana a Chivas en el Azul, y desde el 2007 Guadalajara no vence a los celestes en este estadio.




