Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Se despide Michael Phelps de la justas olímpicas con su medalla de oro número 18 y 22 en total

DPA

Londres

El estadunidense Michael Phelps cerró ayer la carrera más exitosa en la historia del olimpismo con un nuevo oro en los relevos 4×100 estilos de Londres 2012, en una jornada marcada por dos nuevos récords mundiales y la consagración de la holandesa Ranomi Kromowidjojo como nueva reina de la velocidad en la natación.
Los relevos estadounidenses se impusieron con un tiempo de 3:29,35 minutos y volvieron a llevarse el oro en una prueba en la que no conocen la derrota cuando se trata de los Juegos. La plata fue para los japoneses (3:31.26) y el bronce para los australianos (3:31.58).
“Hice todo lo que quería y cerré mi carrera de la manera que quería. Le pregunté a Brendon (Hansen, compañero en los relevos) si alguna vez perdimos estos relevos en la historia olímpica, y creo que nunca lo hicimos. Terminar con estos relevos es ideal. Les dije, ‘simplemente salgamos y hagámoslo’”, contó Phelps tras la prueba.
Cuando le pidieron resumir su experiencia olímpica, el nadador consideró que la frase para hacerlo sería: “Lo logré”. “Tuve altibajos en mi carrera, pero logré hacer todo y hacer cosas que nadie nunca antes había logrado”.
Por eso confirmó su decisión de no volver en los Juegos de Río 2016: “De alguna manera logré cada cosa que me propuse, y si puedes decir eso de tu carrera, no hay por qué seguir. Es tiempo para cosas nuevas”.
Phelps comenzó la noche recibiendo una ovación que sonó a despedida y la terminó colgándose su vigésimo segunda medalla y la décimo octava de oro.
En la carrera recibió el relevo ligeramente por detrás de los japoneses y logró entregarlo con una leve ventaja a su compañero Nathan Adrian tras hacer la tercera manga más rápida en mariposa.
Adrian selló el oro con unos potentes 100 libre finales y en ese momento la historia del olimpismo dijo adiós a su deportista más laureado. Phelps se llevó seis oros de Atenas 2004, ocho de Pekín 2008 y cuatro de Londres 2012.
En estos Juegos superó así el récord histórico de medallas hasta ahora en poder de la gimnasta rusa Larissa Latynina, que entre 1956 y 1964 conquistó 18, nueve de ellas de oro.
El nadador de 27 años está acostumbrado a las ceremonias de entrega de medallas, pero no pudo evitar emocionarse en la última de su carrera olímpica.
Primero rió, pero luego se fue poniendo más serio, porque sonaba el himno estadounidense. Suspiró en los acordes finales, como si le costara mantener la compostura.
La octava y última jornada de la natación en Londres 2012 había comenzado con otra consagración: la de la holandesa Ranomi Kromowidjojo.
La nadadora de sólo 20 años se confirmó como la nueva reina de la velocidad en la natación al ganar el oro de los 50 metros libre con un récord olímpico de 24.05 segundos. El jueves ya había ganado los 100 metros.
La holandesa relegó a la plata a la bielorrusa Alieksandra Herasimenia (24.28) y al bronce a otra holandesa, Marleen Veldhuis, con 24,38 segundos.
Los mil 500 libre masculinos sirvieron para encumbrar al chino Sun Yang, que pulverizó el récord mundial con un tiempo de 14:31.02 minutos, 3.12 segundos más veloz que el suyo anterior. La plata fue para el canadiense Ryan Cochrane, con 14:39.63, y el bronce para el tunecino Oussama Mellouli, con un registro de 14:40.31.
“Entrené muchísimo desde 2008 para esto, puse mucho esfuerzo, y esto significa realmente mucho para mí”, dijo el chino de 20 años, campeón mundial en la distancia en Shanghai 2011.
Octavo en Pekín 2008, Sun se lleva dos medallas de Londres, donde ganó también los 400 metros libre en el primer día. Fue plata en los 200 libre y bronce en los relevos 4×200 libre.
También en los relevos femeninos 4×200 estilos las estadunidenses marcaron un nuevo récord mundial y se impusieron en 3:52.05 minutos a Australia, que se llevó la plata con 3:54.02, y a Japón, bronce con 3:55.73.
La jovencísima Missy Franklin, de 17 años, logró una ventaja en la primera manga que se mantuvo hasta el final y conquistó así su cuarto oro y su quinta medalla. “Es algo irreal. Fue el modo perfecto de finalizar los Juegos”, celebró.

468 ad