Gana el argelino Makhloufi los mil 500 metros planos un día después de que fuera expulsado
DPA
Londres
El argelino Taoufik Makhloufi se convirtió ayer en el nuevo rey de los mil 500 metros al ganar el oro olímpico en una final de la que estaba expulsado 24 horas antes.
Dieciseis años después del título ganado por el legendario Noureddine Morceli, Makhloufi devolvió a Argelia a lo más alto del podio al imponerse en el Estadio Olímpico de Londres con un tiempo de 3:34.08 minutos, por delante del estadounidense Leonel Manzano (plata con 3:34.79) y del marroquí Abdalaati Iguider (bronce con 3:35.13).
“Espero que esto sea el comienzo de una nueva era en mil 500 argelino”, dijo el campeón.
El trío de mediofondistas kenianos, tres hombres con marcas por debajo de 3:30, se hundió en la vuelta final. El mejor fue Silas Kiplagat, subcampeón mundial, que fue séptimo. Asbel Kripop, oro en Pekín 2008 y en Daegu 2011, terminó último.
La gloria fue para un hombre que apenas un día antes estaba fuera de los Juegos.
La Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) decidió el lunes expulsar al argelino por no mostrar suficiente combatividad en una carrera de 800 metros, pero horas más tarde dio marcha atrás y readmitió al corredor.
Makhloufi ganó el domingo su semifinal en los mil 500 metros. Pero el lunes dejó de correr tras 200 metros en la primera ronda del 800 y se fue rumbo a la salida.
Al parecer, su federación se olvidó de darlo de baja de los 800 metros a tiempo, antes del domingo.
Los jueces consideraron su abandono falta de buena voluntad. Por eso, la IAAF apeló a su regla 142.4, según la cual el argelino quedaba “excluido de todas las competiciones que quedan”.
Sin embargo, la IAAF cambió de opinión por la noche, luego de que los responsables médicos del comité organizador (LOCOG) indicaran que su retiro estaba justificado.
“La descalificación de Makhloufi fue revocada después de que dos médicos del LOCOG confirmaran que el atleta sufrió una dolorosa lesión, que sin embargo, con un tratamiento apropiado, le permitirá competir en 24 horas”, indicó la IAAF.
Makhloufi hizo ayer una portentosa última vuelta y le dio a Argelia su primera medalla en Londres.
“Fue la voluntad de dios. Ayer (el lunes) estaba fuera, hoy (el martes) estaba dentro”, dijo el ganador, que insistio en que tiene un problema en la pierna izquierda que “podría necesitar una operación”.
En los 100 metros vallas, la australiana Sally Pearson unió a su título mundial en Daegu el oro olímpico en Londres. La “aussie” ganó con un tiempo de 12.35 segundos y relegó a la segunda plaza por “foto-finish” a la estadunidense Dawn Harper.
La medalla de bronce fue para la también estadunidense Kellie Wells, con 12.48 segundos.
Robert Harting dio ayer a Alemania su primera medalla de oro olímpica en atletismo desde Sydney 2000, al ganar la competencia de disco.
El campeón mundial, que volvió a ofrecer al público su “show” particular rasgándose la camiseta y saltando unas cuantas vallas, ganó con un lanzamiento de 68.27 metros. La medalla de plata fue para el iraní Ehsan Hadadi (68.18), mientras que el estonio Gerd Kanter (68.03), ganador en Pekín 2008, se llevó la presea de bronce.
El ruso Ivan Ujov conquistó el oro en el salto de altura al superar el listón en 2.38 metros. La plata se la quedó Erik Kynard (2.33), mientras que el bronce lo compartieron el qatarí Mutaz Essa Barshim, el canadiense Derek Drouin y el británico Robert Grabarz, todos con 2.29.
Hoy será de nuevo el turno del jamaicano Usain Bolt, que ayer se clasificó sin problemas para las semifinales de los 200 metros junto al resto de favoritos.
Quien dijo definitivamente adiós a los Juegos y a la temporada fue el chino Liu Xiang, que en la ronda preliminar de los 110 metros vallas revivió la pesadilla de hace cuatro años, cuando una rotura del tendón de Aquiles lo obligó a abandonar en Pekín 2008.
La misma lesión se reprodujo ayer en la salida de su primera carrera en Londres, donde ni siquiera pudo pasar la primera valla. Para completar el cuadro de la maldición, Liu portaba el mismo número que cuatro años atrás, el 1.356.




