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Bailan miles de personas en Quechultenango con ramos de ocoxúchitl en honor a Santiago Apóstol

Anarsis Pacheco Pólito

Chilpancingo

Con un ramo de ocoxúchitl (flor de ocote), con la fe habitando el corazón y con los pies descalzos, llegaron desde las 4 de la madrugada del pasado domingo a la comunidad de Quechultenango familias de campesinos con una sola idea, la de bailar al ritmo del teponaxtle alrededor del señor Santiago Apóstol, agradeciendo los milagros del año o pidiendo por sus cosechas, por su familia.
El aire fresco de la mañana recibe al señor Santiago en la iglesia, que espera el baile de más de 8 mil personas, que con esperanza piden milagros al patrón de la comunidad, y que desde temprano guardan su lugar en la fila que llega más allá de los límites de la comunidad.
En la fila que da acceso a la iglesia para poder bailar se reúnen personas de todos los niveles sociales, pero todas con la fé y la esperanza de mejorar sus condiciones de vida, de pedir milagros para sus familias, para cumplir mandas; mandas que  inician desde su lugar en la fila, donde aguantan los inclementes rayos del sol.
Las personas aguardan su turno, mientras son asediadas por vendedores de comida chatarra, música de los puestos de discos piratas, olores de diferentes comidas que se mezclan con el sudor de la gente.
María Luisa Nava Sánchez, es la mayordoma del señor Santiango Apóstol, de la imagen más chica de los dos Santiagos que hay en la iglesia, y para llegar a ser mayordoma tuvo que esperar 15 años, después de anotarse para esperar su turno.
La mayordoma se encarga de cuidar la imagen de Santiago Apóstol, quien además debe de alimentar a los bailarines de la Danza de las cueras, así como alimentar a los cientos de feligreses que llegan a su casa para pedir sus milagros.
La mayordoma desde las 4 de la mañana, junto con una comitiva, lleva al señor Santiago a la iglesia, donde lo coloca en el centro para que las personas que vayan a bailar puedan tallar sus ramos de ocoxúchitl en la figura del santo, y así los ramos también sean armas contra el mal.
Nava Sánchez tuvo consigo la figura del Santiago desde el pasado 25 de julio, y este domingo lo regresó a la iglesia para que pudiera estar presente en la Fiesta del Ocoxúchitl.
La encargada de su cuidado realizó este acto a las 4 de la mañana, después de llevar al señor Santiago, para poder seguir con sus deberes en la mañana del gran festejo.
Para alimentar a los visitantes doña María Luisa tuvo que comprar y matar 8 chivos y 15 pollos para preparar mole y barbacoa, además de hacer el típico pozole con carne de cerdo, en cuya elaboración participaron seis miembros de su familia: su hija, sus comadres y sus cuñadas.
Nava Sánchez recibe al señor Santiago con mucha alegría y agradecida por los milagros que ella califica como muy especiales, pues sus dos hijos lograron terminar sus respectivas carreras universitarias, que será su única herencia, destacó.
En la plaza termina de amanecer y ya hay más de 36 puestos de venta de comida, de bebidas alcohólicas, de ropa, de enseres domésticos y artesanía; además de los vendedores ambulantes que inician su actividad entre música de corridos, distinta a la música que prevalece dentro de la iglesia.
A la par de la fila donde están las personas esperando su turno para unirse al rito, se pueden adquirir los ramos o manojos de ocoxúchitl, que es una planta que crece en los cerros de manera natural, pero tiene la cualidad que después de usarlas para el baile dentro de la iglesia, empiezan a despedir un olor único, además que algunas personas la dejan secar para poder tomarla como té para calmar los dolores, así como para quemarla en caso de peligros naturales, como las tormentas.
Para realizar este ritual, en el 2003 se establecieron los días para poder bailar dentro de la iglesia, debido a la alta afluencia de las personas que llegaban desde temprano para bailar. Por eso la Fiesta del Ocoxúchitl comienza desde el sábado por la mañana, pero muchos siguen llegando el tradicional domingo para ser parte de la celebración.
Fuera de la iglesia, los ruidos, los olores y la suciedad se anteponen a la atmósfera que se crea dentro del templo.
En las ediciones anteriores en este ritual se entonaban cantos en náhuatl y sin el uso de la trompeta, pero en la actualidad ya se entonan cantos en español, interpretados por algunos de los integrantes de la hermandad.
En las calles se descuida la limpieza y la gente que vende alimentos vacía los desechos a las calles cubiertas de botes de plásticos.
En la tarde mientras seguía llegando la gente y en la hora de más calor se precipitó la lluvia, la cual no inhibió a los feligreses quienes permanecieron en su lugar para poder entrar al santuario del señor Santiago.
La noche culminó con la Danza de las cueras dentro de la iglesia, en donde cientos de personas aún llegaban para poder bailar este año el ocoxúchitl y miraban atentos la realización de la danza donde el personaje principal es Santiago Apóstol.

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