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Desalojan el Congreso local ante amenaza de bomba; tarda el Ejército tres horas en llegar

Unos 300 trabajadores del Congreso local fueron desalojados el mediodía de ayer, luego de que una llamada anónima alertó de la existencia de una bomba, minutos después llegaron a estas instalaciones policías ministeriales, elementos de la Preventiva Estatal, personal de Protección Civil y, más de tres horas después, elementos del Ejército mexicano, quienes realizaron la revisión del inmueble sin encontrar nada.
A las 12:20 horas, la secretaria del área de administración, Ofelia Rosario Montero Vázquez, recibió una llamada anónima que le dijo: “tienen 10 minutos para desalojar el edificio, hay una bomba dentro” y luego colgó.
La trabajadora dio la voz de alarma a sus superiores y éstos comenzaron el desalojo del inmueble; en 10 o 15 minutos unos 300 empleados ya estaban dispersos en el estacionamiento, otros más en la calle, listos para irse a sus domicilios.
Casi media hora después llegaron elementos de la Policía Ministerial del Estado y de la Subsecretaría de Protección Civil, sin embargo no ingresaron al inmueble, permanecieron por algunos minutos afuera, en la entrada al estacionamiento y se retiraron. Casi una hora después de haber recibido la llamada llegó un grupo de la Policía Estatal Preventiva, quienes se encargaron junto con el personal de seguridad del Congreso de resguardar la entrada, en lo que llegaba el personal del Ejército mexicano que se encargaría de revisar las instalaciones.
Sin embargo, los militares acudieron hasta poco después de las 3 y media de la tarde. En el cuartel de la 35 Zona Militar argumentaron que la mayor parte del personal se encontraba comisionado en Tixtla en donde hubo un desfile oficial con motivo del 230 aniversario del natalicio de Vicente Guerrero.
A las instalaciones del Congreso llegaron unos 10 elementos, quienes llevaban dos perros con los que realizaron el recorrido por las instalaciones en busca del presunto artefacto explosivo, sin embargo casi una hora después salieron sin haber encontrado nada. (Zacarías Cervantes / Chilpancingo).

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