Hallan inspectores de Profepa una tortuga golfina muerta en la playa de Las Hamacas
Karla Galarce Sosa
Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) enterraron ayer a una tortuga golfina que flotaba frente a las oficinas de Capitanía de Puerto y el hotel Las Hamacas, ayer por la mañana.
El integrante de la organización ambientalista Costa Salvaje, Sergio Flores Rodríguez, señaló que la deficiencia en la recolección de basura, así como el escaso apoyo a los programas de protección a las tortugas marinas por el gobierno estatal, especies en peligro de extinción, son factores que aceleran su desaparición en el planeta.
Indicó que “existe una gran cantidad de la tortugas muertas y un factor de lo que provocó su muerte puede ser la deficiente recolección de basura en el ámbito municipal. Un segundo factor es el de los enmallamientos, porque que no se aplican los operativos de detección de artes y redes ilegales que son colocados en áreas prohibidas”.
Otro aspecto que destacó fue la caza ilegal o furtiva de la especie protegida por normas federales y mencionó que la afectación a los hábitats, como es el caso de la construcción de los muelles en las playas que se registra en Acapulco provoca cambios en el ecosistema de desove.
“Acapulco que tiene la posibilidad de recuperar sus poblaciones, pero el Ayuntamiento no hace mucho para aprovechar el ecoturismo, no fomenta la ecodemostración, que es muy buena y acarrea derramas económicas, tanto a campamentos como a los hoteles y eso no lo ven en el Ayuntamiento”, declaró el activista.
Flores Rodríguez explicó que las tortugas marinas son especies que mantener las poblaciones de malaguas o medusas, mismas que comen alevines o larvas de peces de consumo humano.
“Las tortugas nos ayudan a tener a raya las poblaciones de medusas o aguas malas, que se alimentan de juveniles y huevecillos de peces y aparecen cuando no hay tortugas y, afectan lo que llevamos a nuestra mesa”, agregó.
Hizo un llamado a las autoridades para trabajar en la sensibilización de la población de quelonios y evitar las malas prácticas contra las tortugas. “Debemos trabajar también en la sensibilización de nuestras autoridades, para que modifiquen el enfoque de las políticas ambientales, y que en lugar de beneficiar pequeños intereses sea un interés colectivo que está en nuestros recursos naturales”.




