Se permitió la entrada a 90 mil personas sin pagar al Museo de Antropología: Investigadores
Jorge Ricardo Nicolás / Agencia Reforma
Ciudad de México
Desde el 24 de julio, unas 90 mil personas han ingresado al Museo Nacional de Antropología e Historia sin pagar, según los investigadores sindicalizados que mantienen tomadas las taquillas y permiten el acceso libre en protesta por la destrucción del patrimonio mexicano y en exigencia de una reunión con el secretario de Educación, José Ángel Córdova.
Lo que desean es denunciar la política de destrucción del patrimonio con acciones como el permiso al gobernador del Puebla, Rafael Moreno Valle, de colocar una muralla de cristal sobre el Fuerte de Guadalupe, escenario de la batalla del 5 de mayo de 1862.
Ayer, en una rueda de prensa en el vestíbulo del recinto, Felipe Echenique, acompañado de integrantes del sindicato hicieron un recuento de los daños al patrimonio.
En Michoacán se construye un museo sobre una plataforma de la zona arqueológica de Tzintzuntzan. Se habló también de otras destrucciones, como en Hidalgo del Parral, Chihuahua, pero quizás la más seria y se recordó la autorización que dio el INAH para instalar luminarias en las pirámides de Teotihuacán.
“Hay más de 50 casos de afectación grave del patrimonio, de los que Felipe Calderón, Alfonso de Maria y Campos (titular del Instituto), Nelly Robles (Coordinadora Nacional de Arqueología) son los responsables porque ellos autorizado esos proyectos que están fuera de los reglamentos de protección del patrimonio arqueológico”, dijo Echenique.
Informaron también que se han reunido 35 mil firmas de apoyo y también se han sumado profesores eméritos del Instituto a través de una carta dirigida al presidente Felipe Calderón y que será entregada en la residencia oficial de los Pinos. Después también irán a la SEP.
“Los profesores-investigadores eméritos de INAH –quienes hemos dedicado gran parte de nuestra vida a esta institución–, nos dirigimos a usted para manifestar nuestro más rotundo rechazo al capricho del titular del INAH, Alfonso de Maria y Campos, de construir un museo justo sobre la plataforma prehispánica sobre la que se encuentran las yácatas en el sitio arqueológico de Tzintzuntzan”, indica un parte de la carta firmada por los doctores Ángeles Romero Frizzi, Antonio Armando García de León, Eckart Boege, Zaid Lagunas Rodríguez y Mariano Monterrosa y Prado.
En días pasados la protesta sumó apoyo también de investigadores eméritos, como el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma y la historiadora Consuelo Maquívar, han respaldado esta protesta.
Los trabajadores han solicitado reunirse con el secretario de Educación dado que en su opinión no pueden reunirse con el director del INAH a quien desean acusar.
Otra de las demandas es que Alfonso de Maria explique el uso del presupuesto, unos 3 mil 380 millones de pesos anuales, según los manifestantes, de los cuales sólo 320 son destinados para la investigación.
En las cifras que dieron ayer, el INAH tiene a nivel nacional 860 investigadores, una cifra que no ha aumentado desde 1986, mientras que en puestos de dirección media o superior el Instituto tiene 580 trabajadores tan sólo en el Distrito Federal.
Según los sindicalizados, aunque el INAH en su página de internet mantiene un llamado al diálogo, De Maria y Campos, de quien ya se exige su renuncia, ha cancelado cualquier posibilidad de diálogo.
“Con De Maria lo que hemos encontrado es la cerrazón y la prepotencia de que no se puede hacer nada”, dijo Felipe Echenique, quien estuvo acompañado por los investigadores Carlos Santos Rodríguez, Marcela Pérez, Rosa María Vanegas y Guillermo Molina.
Los inconformes dijeron que seguirán con la toma del museo mexicano más importante hasta conseguir una reunión con el secretario de Educación, aunque denunciaron también que el lunes por la tarde un grupo de presuntos trabajadores del INAH entraron al museo y se llevaron equipo de sonido, carteles y mantas que eran parte de la protesta.




