En riesgo, ocho poblados de Cacahuatepec por obras inconclusas del estado, alertan
Karla Galarce Sosa
El presidente de la Organización Campesina, Mariano Antonio de Jesús, advirtió que al menos ocho comunidades que forman parte de los Bienes Comunales de Cacahuatepec podrían quedar incomunicadas debido a los deslaves que ocasionaron las lluvias de la tormenta tropical Ernesto, en la obra carretera de 10 kilómetros que dejó inconclusa el gobierno estatal.
En una visita a la Redacción de El Sur, Antonio de Jesús mostró fotografías tomadas con su celular, en las que se pudieron observar los deslaves en caminos de terracería.
Ante el riesgo de quedar incomunicados, dijo que los habitantes de comunidades como Apalani y El Campanario protestarán y cerrarán la Autopista del Sol esta misma semana para llamar la atención del gobierno federal, pues aseguró que el gobierno estatal no ha concluido la obra desde mayo pasado, a pesar de que buscaron al responsable de la Comisión de Infraestructura, Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG), Juan Manuel Tinoco Reyna.
Agregó que el material que se utilizó para el arranque de la obra no fue el adecuado, mismo que fue acarreado por el agua que cayó durante el fin de semana. “Dejaron el trabajo inconcluso desde mayo, nosotros fuimos con el ingeniero Tinoco, de la CICAEG, cuando vimos que la obra no había quedado y él nos aseguró que las máquinas y la gente volverían, pero no volvieron. Ahora estamos pidiendo la ayuda del gobierno federal para que mande una máquina y dejen que los carros pasen, porque desde que comenzaron los deslaves ya no suben y caminamos unos 5 kilómetros para llegar a nuestras casas”.
Se quejó de que la falta de transporte afecta al menos a mil 500 personas de ocho poblados, e hizo mención a la caída de los cimientos del puente inconcluso que comunica la colonia Progreso de Cacahuatepec y El Campanario, del que quedó únicamente un carril por el que transitan a pie todos los días los habitantes.
Antonio de Jesús indicó que la única vía de comunicación para trasladarse de manera segura de un poblado a otro era la carretera, porque explicó que con la creciente del río Papagayo las pangas y lanchas son peligrosas para cruzar.
Abundó que el agua socavó varios tramos de la obra y provocó agujeros de hasta metro y medio de profundidad. “Otra ruta para llegar a otros poblados es el río Papagayo, pero ahorita está muy fuerte la corriente y es peligroso. Las camionetas que nos llevaban dejaron de subir desde el sábado y los carros particulares no pueden pasar porque es un riesgo. No sabemos si el camino está bien cimentado o si se va a deslavar con el peso”.
Reiteró su llamado al gobierno federal para conseguir maquinaria que rellene los huecos que agua dejó y que se reparen los tramos que el agua se llevó durante tres días que estuvo lloviendo.




