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Explota bomba junto al hotel de los observadores de la ONU en Siria

EFE / DPA

El Cairo / Ginebra / Beirut / La Meca

Una bomba explotó ayer junto al hotel de los observadores de Naciones Unidas en Damasco, una acción reivindicada por los rebeldes sirios, que libraron también fuertes combates con el Ejército cerca de la sede del Gobierno.
A primera hora de la mañana, un artefacto explosivo estalló cerca del hotel “Dama Rose”, que sirve de alojamiento a los observadores internacionales desplegados en Siria, cuya misión termina el próximo 19 de agosto y hay dudas sobre su renovación.
La bomba, que causó cinco heridos, fue colocada en un camión cisterna con gasoil detrás del citado edificio en la exclusiva calle Abu Rumaneh, donde se ubican embajadas de países occidentales y árabes, a unos metros de la sede del Estado Mayor sirio.
El viceministro sirio de Asuntos Exteriores, Faisal Maqdad, visitó la zona, donde se registraron algunos daños materiales y una gran humareda, y calificó la explosión como un “acto terrorista” que busca “desestabilizar” el país.
Maqdad señaló que los miembros de la misión de la ONU estaban en buen estado de salud, lo que fue confirmado por un portavoz de la ONU en Ginebra.
Desde su llegada a Siria el pasado abril, los observadores se han visto afectados por la violencia, lo que les llevó a suspender su labor y reducir a la mitad el contingente inicial de 350 militares desarmados.
El rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) reconoció su responsabilidad en la explosión y precisó que su objetivo no eran los observadores, sino un grupo de oficiales leales al régimen, según explicó el consejero de comunicación de la Comandancia del ELS, Fahd al Masri.
En su página de Facebook, los rebeldes indicaron que la explosión ocurrió mientras se celebraba una reunión de oficiales de alto rango en la sede del Estado Mayor.
Durante la explosión se encontraba en  Damasco  la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valérie Amos, quien se reunió ayer con el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid al Moalem.
Amos y Al Moalem analizaron, según la agencia siria Sana, fórmulas para garantizar y ampliar el suministro de ayuda humanitaria en el país.
En los últimos meses, la capital siria ha sido escenario de explosiones de las que el régimen responsabiliza a grupos terroristas, como denomina a los rebeldes, con los que también se ha enfrentado en algunos barrios.
Precisamente ayer, se registraron combates cerca de la sede del Gobierno y de la embajada de Irán, uno de los principales aliados del régimen de Bachar al Assad, ambos edificios situados en el barrio de Mazzeh.
Desde Damasco, el activista de la red “Sham” Suhaib al Qasem indicó por teléfono que los efectivos de seguridad de la embajada intervinieron para defender el edificio.
Esta nueva masacre coincide con la publicación ayer de un informe de la ONU en el que se responsabiliza a las fuerzas del régimen sirio y a los “shabiha” (milicia progubernamental) de la matanza en la localidad de Hula, donde en mayo pasado perecieron un centenar de civiles.
Mientras, en los alrededores de Damasco, las fuerzas fieles a Al Assad bombardearon la localidad de Al Tal en un intento de controlarla después de varios días de ofensiva.

Comisión insta a la ONU a actuar ante crímenes contra la humanidad

La comisión independiente que investiga la violación de los derechos humanos en Siria instó ayer a la ONU a actuar frente a las graves violaciones de los derechos humanos cometidas por el Gobierno y las fuerzas armadas de oposición.
En su último informe, la comisión que preside el brasileño Sergio Paulo Pinheiro recomienda al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que transmita sus conclusiones al secretario general, Ban Ki-moon, para su toma en consideración por el Consejo de Seguridad.
Llevar las conclusiones de este informe al Consejo de Seguridad de la ONU “permitiría actuar de manera apropiada, a la vista de la gravedad de las violaciones, abusos y crímenes perpetrados por fuerzas del Gobierno y la (milicia) Shabiha, y por los grupos antigubernamentales”, indica la comisión en sus recomendaciones.
El objetivo de la comisión es llevar ante la Justicia a quienes han cometido crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad desde que comenzó el conflicto sirio en marzo de 2011.
Para ello, ha elaborado una lista confidencial con nombres de individuos y unidades militares “a los que se considera responsables de crímenes contra la humanidad, violaciones del derecho humano internacional y graves violaciones de los derechos humanos”.
La lista será entregada a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, al término del mandato de la comisión en septiembre, cuando grupo de expertos independientes presentará su trabajo al Consejo de Derechos Humanos.

Organización de países islámicos suspende a Siria

La Organización para la Cooperación Islámica (OCI) decidió ayer por amplia mayoría suspender la membresía de Siria del organismo, en una reunión celebrada en La Meca, Arabia Saudí.
“La conferencia decidió suspender la membresía de Siria”, dice la declaración final de la reunión de la OCI, organización que representa a 1,5 millones de musulmanes en todo el mundo. El objetivo es aislar aún más al régimen del presidente sirio, Bashar al Assad.
El anuncio de la decisión fue precedida por “acalorados debates a puertas cerradas”, indicó un diplomático árabe.
Además de Irán, también Argelia se pronunció en contra de la suspensión de Siria de la organización. Otros países, como Pakistán o Kazajstán pidieron que a la oposición armada se le atribuya también una responsabilidad por los violentos enfrentamientos.
La OCI está formada no sólo por países árabes, sino también por Turquía, Irán y naciones del sudeste asiático, como Indonesia y Malaisia.
La Liga Árabe y la mayoría de sus 57 países miembro ya cortaron en noviembre relaciones con el régimen de Assad.
Arabia Saudí, Qatar, Jordania y Turquía respaldan a los rebeldes.

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