Los ministeriales asesinaron a los dos normalistas, concluye la PGJE
Los ministeriales arraigados, los homicidas
de los dos normalistas, concluye la PGJE
Daniel Velázquez
Los policías ministeriales Rey David Cortés Flores e Ismael Matadama Salinas que se encuentran arraigados fueron consignados ante el juez penal de Chilpancingo “como probables responsables” del asesinato de los dos estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, informó ayer el encargado de la Procuraduría Juan Manuel Herrera Campos en conferencia de prensa en Acapulco.
En una oficina del centro de negocios Costera 125, el procurador en funciones dijo que encontraron “los elementos suficientes y las pruebas irrefutables” contra Cortés Flores y Matadama Salinas, quienes ayer por la mañana fueron consignados ante un juez por los delitos de homicidio calificado, tentativa de homicidio calificado y abuso de autoridad.
“Esta Procuraduría tiene la certeza de que ambos fueron quienes realizaron los disparos que mataron a los jóvenes de la Normal Rural de Ayotzinapa el pasado 12 de diciembre y lesionaron cuando menos a otro” estudiante, dijo.
Herrera Campos aseguró que la Procuraduría trabajó con pruebas sólidas para llegar a esas conclusiones y no actúa por presiones de “tiempos políticos”.
Dijo que cuentan con declaraciones ministeriales que señalan de manera directa y categórica a los dos policías ministeriales, además de fotografías y videos que muestran cuando disparan armas largas contra los manifestantes.
“Las investigaciones acreditan de manera inequívoca que la trayectoria de los disparos que causaron la muerte de Gabriel Echeverría de Jesús y Jorge Alexis Herrera Pino y lesionaron a Edgar David Espíritu Olmedo, fue de poniente a oriente, es decir desde el lugar donde se encontraban los agentes ministeriales”, dijo.
“Verdad histórica”
Explicó que esa conclusión es producto de peritos de la PGR y de la Procuraduría del estado especializados en planimetría balística forense, criminalística de campo, informática forense, química forense, medicina forense y antropología forense, quienes rindieron sus conclusiones en un expediente de más de 14 mil fojas, revisaron 50 videos equivalentes a unas 300 horas de grabación y más de dos mil fotografías “para llegar a lo que consideramos la verdad histórica de los hechos”.
Agregó que algunos de los peritajes son “coincidentes” con los que presentó la Comisión Nacional de Derechos Humanos en su informe preliminar el pasado 9 de enero.
Luego de haber leído un comunicado en su computadora personal, el funcionario presentó fotografías de la revista Proceso y del periódico Reforma y videos con los que explicó la responsabilidad de los policías.
En la primera fotografía presentó a Matadama Salinas empuñando un R-15 en primer plano y de fondo está Cortés Flores con su identificable playera a rayas que se difundió a nivel nacional el día del doble asesinato; dijo que de acuerdo con los peritajes “no está en posición de defensa”, sino “en posición de tiro a pie”.
En la imagen ampliada, el procurador observó que el dedo índice está “flexionado, jalando el gatillo”, y en la misma imagen señala que se observa que la “recámara del fusil está abierta”, lo que ocurre cuando se acciona el arma.
“En esta fotografía se observa el momento en que Ismael Matadama disparó el fusil y si son más cuidadosos se alcanza a ver dentro de la recámara del arma el proyectil, que es un casquillo de color dorado característica de que el sistema de disparo está siendo accionado”, dijo.
Indicó que Gabriel Echeverría de Jesús murió por una bala que entró de izquierda a derecha, es decir de poniente a oriente, y eso “coincide con la ubicación de Ismael Matadama y David Cortés”.
Jorge Alexis Herrera Pino murió por un disparo en el cráneo de poniente a oriente, señaló, y destacó que las pruebas periciales coinciden con el informe preliminar de la CNDH.
Acusó a Matadama Salinas y Cortés Flores de tratar de evadir la justica con la alteración de indicios, como su ropa, porque la ocultaron y así lograron que las pruebas de rodizonato de sodio fueran negativas.
Herrera Campos dijo que “la Procuraduría de Justicia del estado agradece el valor de los representantes de los medios de comunicación de Guerrero, quienes arriesgaron sus vidas para obtener imágenes que informaron a la opinión pública de estos lamentables sucesos y que han sido contundentes para integrar la averiguación previa que llega a la verdad histórica”.
Luego dijo que la colaboración entre la PGR y la Procuraduría del estado permitió tener elementos contundentes para consignar a los dos policías ministeriales.
Agregó que continúa el desglose de la muerte del empleado de la gasolinería, Gonzalo Rivas Cámara, y dos averiguaciones previas adicionales por los delitos de “tortura, robo, lesiones, abuso de autoridad, imputación de hechos falsos, simulación de pruebas y los que resulten”.
Sobre la investigación en torno al homicidio del trabajador de la gasolinería, dijo que no se tiene información determinante.
A pregunta expresa sobre si las investigaciones alcanzarían al ex procurador Alberto López Rosas, Juan Manuel Herrera dijo que no respondería porque la investigación sigue en proceso y no sabe cuántas personas ni quiénes resultarán implicados.
Sobre la demora en la presentación del peritaje que responsabiliza a los dos policías ministeriales, Herrera Campos dijo que considera que no ha transcurrido “tanto tiempo”, porque el asesinato de los dos estudiantes ocurrió el 12 de diciembre y han transcurrido 45 días.
Abundó que son dos peritajes distintos, uno de la PGR, otro de la Procuraduría local y ambos coinciden con el que incluye la CNDH en su informe preliminar.
Sobre la certeza en la investigación, dados los antecedentes que tiene en la fabricación de delitos, el encargado de la Procuraduría dijo que no tenía comentarios del tema proveniente de una “acusación falsa”.
Sobre si el comandante de la zona centro de la Policía Ministerial, David Urquizo Molina, ya declaró ante la PGR, Herrera Campos dijo que el comandante sigue trabajando y no sabe si fue citado por la PGR.
Se le preguntó sobre el intento de suicidio de David Cortés, y el subprocurador dijo que no sabía, y menciono que los dos arraigados y su familia reciben atención psicológica y se les ha proporcionado la atención médica que han requerido.
Después de tres preguntas de reporteros el funcionario dio por concluida la entrevista y de camino a otra oficina se le preguntó la identidad de los ocho funcionarios de la Procuraduría que fueron presentados ante la PGR; dijo que esa información se hizo pública mediante un boletín y continuó su camino.
Se le pidió precisar el número de funcionarios presentados, y dijo que fueron ocho los que declararon como testigos y regresaron a sus labores. Negó que algunos funcionarios huyeran por temor a ser detenidos.
Se le preguntó sobre el informe de la PGR, pero Herrera Campos ya no respondió y se metió a una oficina donde se reunió en privado con el alcalde de Atoyac, Armando Bello Gómez, para hablar sobre los hechos de violencia que han ocurrido en ese municipio.




