Impiden campesinos de Río Verde peritaje para resolver el conflicto agrario con San Miguel
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Habitantes de Río Verde, municipio de Chilpancingo, impidieron ayer que se realizara un peritaje topográfico ordenado por el Tribunal Unitario Agrario número 12 de esta capital a la Procuraduría Agraria (PA), para delimitar las tierras que se encuentran en conflicto entre ejido con el de San Miguel, también de este municipio.
El comisariado de Bienes Comunales, Filomeno Martínez Jaimes y el ex comisariado Pablo Jaimes Damián, reconocieron que el conflicto agrario es porque ellos se encuentran invadiendo 5 mil hectáreas que pertenecen al ejido de San Miguel, pero explicaron que eso obedece a una mala distribución por parte de la Secretaría de la Reforma Agraria desde hace mas de 50 años.
Recordaron que hace medio siglo el ejido era el de Río Verde, pero que un grupo de ejidatarios determinaron separarse y formar otro ejido, por lo que las autoridades agrarias autorizaron la creación del nuevo ejido de San Miguel para el cual le quitaron tierras a Río Verde, a tal grado que entregaron más de 50 mil hectáreas al nuevo ejido de San Miguel y apenas 4 mil 700 a Río Verde.
Ahora los habitantes de Río Verde se encuentran inconformes, a pesar de que, en los hechos, están ocupando y usufructuando más de 6 mil hectáreas de tierra que pertenecen al ejido de San Miguel.
Y ahora que las autoridades agrarias pretenden regularizar la tenencia de la tierra entre los dos ejidos, advirtieron que no se saldrán de ellas, dado que han mantenido la posesión por cientos de años, y que ahora, por un “mal reparto” del ejido que hizo la SRA hace medio siglo, legalmente le dieron posesión de las tierras a los habitantes de San Miguel.
Las autoridades ejidales del núcleo agrario de Río Verde, por lo pronto, impidieron que se realizara ayer el peritaje topográfico, ordenado por el Tribunal Unitario Agrario de esta capital a la Procuraduría Agraria, para delimitar las tierras que tiene en conflicto con el ejido de San Miguel.
En conferencia de prensa, los representantes ejidales de Río Verde dijeron que su ejido es mucho más viejo que la de San Miguel, y que, incluso, este último poblado se formó como consecuencia de una escisión entre los pobladores de Río Verde.
Sin embargo los de San Miguel fueron los primeros en solicitar a las autoridades agrarias la conformación de un ejido, y en la resolución presidencial, de forma “por demás irregular”, según los ejidatarios de Río Verde, se les asignaron las tierras en las que dejaron asentado su pueblo, a pesar de que el ejido ya no era suyo.
Los representantes de los ejidatarios de Río Verde informaron que posteriormente se dieron cuenta que las tierras que les dejaron quedaron muy lejos del sitio donde se encuentra su pueblo, y además no pueden cultivar porque se trata de selva y monte.
Por ello, reconocieron que comenzaron a sembrar parcelas aledañas al pueblo, aún cuando reconocieron que son del nuevo ejido de San Miguel, de esta forma los ejidatarios reconocen que legal y jurídicamente los de San Miguel son dueños de las tierras, pero “social e históricamente” les pertenecen a ellos.
Su abogado, Gabriel Alonso Márquez, dijo que ya dialogaron con autoridades de la Procuraduría Agraria y que determinaron que el próximo viernes permitirán que se realice la medición.
Sin embargo hicieron un llamado al gobierno del estado y la Secretaría de la Reforma Agraria para que intervengan en el caso y a través de los programas que tiene para la solución de conflictos agrarios le indemnicen estas tierras a los de San Miguel y se permita que ellos puedan seguir ocupándolas, pues de otra forma tendrá que persistir el conflicto y derivar en consecuencias lamentables.
Gabriel Alonso Márquez, indicó que este caso es único y sin precedentes, pues se trata de un pueblo que se encuentra asentado fuera de su ejido, que es más antiguo que sus vecinos que les disputan las tierras y que desalojarlos sería condenarlos al hambre, al exterminio, por ello mantendrán la lucha en defensa de las tierras, a sabiendas de que legalmente perderán, pero socialmente mantendrán la lucha.




