Pide la izquierda al Trife hacer valer la ley al calificar la elección, pero ya ve hacia el 2018
Hugo Pacheco León
Los gobernadores en funciones y electos del PRD, dirigentes de los partidos de la coalición Movimiento Progresista y los coordinadores de los futuros senadores y diputados federales emitieron ayer la “Declaración de Acapulco”, en la cual plantean la creación de un Frente Amplio de las Izquierdas Mexicanas para impulsar un “nuevo rumbo” para el país.
La declaración, leída por el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, incluyó una exigencia al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife), para que ejerza todas sus facultades como tribunal constitucional, actúe con apego a la ley y sustente su resolución sobre la elección presidencial del 1 de julio en el principio rector de exhaustividad.
Dice el documento que la sentencia que pronuncie el Trife para resolver la impugnación de la coalición Movimiento Progresista debe sostenerse en la investigación y en el estudio escrupuloso e imparcial de todas y cada una de las inconformidades presentadas ya acreditadas, haciendo uso de los elementos de prueba que ya posee.
Ebrard, cuyas aspiraciones a la candidtura presidencial de la izquierda para el 2018 son conocidas, fue el orador principal al leer el documento con las líneas políticas que trabajaron en las mesas instaladas en el hotel Crowne Plaza de esta ciudad, aunque las conclusiones programadas para ser difundidas ayer mismo a las 8 de la noche, tuvieron que posponerse para hoy luego de que los senadores y diputados electos asistentes prefirieron descansar en playas y bares, pues pocos regresaron a trabajar luego del receso declarado a las dos y media de la tarde, una vez terminada la inauguración.
Aunque nadie atinó a explicar la ausencia del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador en el encuentro, tampoco nadie la pidió; mucho menos exigieron su asistencia, a pesar de que participaron, el PT y el Movimiento Ciudadano (MC), dos de sus partidos incondicionales.
Aplauso de quienes ganaron
Pero de todos modos la alusión a López Obrador de parte de Ebrard para felicitarlo por colocarlos como la segunda fuerza política nacional, ocasionó una amplia ovación y aplausos de muchos de los que ganaron favorecidos por el arrastre del tabasqueño.
Ebrard dijo que presentaba “las líneas políticas para poder decidir en los próximos meses y años” y dibujó la realidad política de las izquierdas luego de la elección del 1 de julio, que representan a 15.8 millones de votantes, son la segunda fuerza política de mayor peso en las cámaras, siguen gobernando la capital del país y conquistaron las gubernaturas de Morelos y Tabasco.
Indicó que los candidatos de las izquierdas conquistaron con propuestas a los ciudadanos, venciendo el derroche de recursos y las prácticas antidemocráticas, y enfatizó: “Vaya para todos ellos, en especial para Andrés Manuel López Obrador, nuestro candidato a la Presidencia, nuestro reconocimiento y felicitación, reiteramos nuestro profundo agradecimiento a los hombres y mujeres que con su voto les dieron su confianza”.
Los aplausos no se hicieron esperar.
Precisó que las izquierdas “trabajarán para darle rumbo a la nación de forma decidida, mediante el diálogo y la construcción de consenso públicos para beneficio de los mexicanos”.
Resaltó que el decidido apoyo que les brindó la ciudadanía constituye un mandato que les da fuerza y los compromete a servir con responsabilidad.
Y enseguida enfatizó que ante el Trife el Movimiento Progresista interpuso una amplia y contundente impugnación para que se garantice la vigencia del Estado de derecho.
“Con las impugnaciones presentadas exigimos que el TEPJF ejerza todas sus facultades, como tribunal constitucional, y sustente su resolución en el principio rector de exhaustividad, que la sentencia que pronuncie debe sostenerse en la investigación y en el estudio escrupuloso e imparcial de todas y cada una de las inconformidades presentadas ya acreditadas, haciendo uso de los elementos de prueba que ya posee”, dijo.
Agregó que el pueblo de México merece de los magistrados un fallo apegado a derecho, ya que de ello depende el prestigio de las instituciones electorales y el futuro de la democracia mexicana, “y si ustedes me permiten, la pregunta no es si los diputados y senadores, dirigentes, partidos, gobiernos estatales, jefaturas de gobierno, vamos a acatar la ley. Lo hemos hecho. La pregunta hacia al tribunal es ¿va a hacer valer la ley?”, pregunta que le valió el segundo aplauso.
Añadió que la política unitaria de las izquierdas de cara al futuro inmediato es que en el proceso electoral 2012, “han demostrado que con unidad, ofertaron esperanza, lograron el triunfo y construyeron futuro, por ello nos mantendremos unidos en torno a la agenda política por la que tantos millones de mexicanos votaron. Nos cohesiona la solución de los problemas de los mexicanos”.
Y levantó la voz para decir que las fuerzas de izquierda “anuncian con fuerza y determinación que iremos hacia la construcción de un gran Frente Amplio de las Izquierdas Mexicanas, y que quien apueste a su división está equivocado, porque el futuro es la unidad, porque tenemos la convicción de impulsar los consenso nacionales para conseguir un cambio de rumbo por fin en México”.
La Declaración de Acapulco fue firmada por los dirigentes del PRD, Jesús Zambrano, del Movimiento Progresista, Luis Walton; y del PT, Ricardo Cantú.
Y además de Ebrard, la suscribieron los gobernadores de Guerrero, Ángel Aguirre, y de Oaxaca, Gabino Cué; los mandatarios electos del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, y de Morelos, Graco Ramírez, así como los coordinadores de las bancadas perredistas en el Senado, Miguel Barbosa, y en la Cámara baja, Silvano Aureoles.




