Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Moisés Alcaraz Jiménez*

La cumbre de las izquierdas

Se efectuó este miércoles en Acapulco la llamada Reunión cumbre de la izquierda mexicana, en la que se llegó a acuerdos y consensos para emitir una declaración política sobre el rumbo que habrán de seguir las fuerzas que integran esta tendencia.
Las autodenominadas izquierdas en México son más bien fuerzas electorales y partidistas que se ubican ahora en el centro del espectro político nacional y hay alguna de esas fuerzas que difícilmente se le podría catalogar como de izquierda, como es el caso del ahora Movimiento Ciudadano, antes Partido Convergencia.
Los cambios políticos en el mundo, por circunstancias analizables en otro momento, se orientan hacia posiciones centristas, las sociedades contemporáneas se alejan cada día más de los extremos ideológicos y retiran su respaldo a partidos u organizaciones ultras, sean de izquierda o de derecha.
La pluralidad política y la diversidad de ideas ocurren en un entorno de debate institucional, dentro de un marco legal y alejado de la violencia y radicalismos, en busca de un cambio pacífico y de la alternancia en el poder sin alterar la sana convivencia social.
Dentro de ese contexto las fuerzas de izquierda en México buscan la transición a un régimen democrático e inclusive humanizado, alternativo al modelo depredador que nos agobia y nos aleja cada día más del bienestar y el progreso al que todos tenemos derecho.
De la Declaración Política de Guerrero, firmada por las izquierdas el miércoles en Acapulco, destaca el compromiso de continuar la lucha por el cambio de régimen ante el agotamiento del anquilosado e inoperante presidencialismo mexicano que se ha convertido en una sólida barrera al avance de la democracia.
Agrega la declaración que con ello se garantizaría el Estado social; es decir, la promoción del bienestar de todos, el mejoramiento de los niveles de vida, a través de la intervención directa del Estado en un asunto de fundamental importancia que no puede estar en manos de una iniciativa privada voraz y deshumanizada.
Las izquierdas y las derechas sí existen, quienes lo niegan son precisamente las posiciones de derecha. La verdadera izquierda no debe ser sólo una esperanza, sino una opción real de cambio hacia lo que en esa declaración se llama Estado social.
Para que la izquierda sea una verdadera opción de gobierno debe tener entre sus propósitos y compromisos con la sociedad, retomar los principios y fundamentos contemporáneos del Estado de bienestar que es posible hacer vigente en un régimen democrático alejado del modelo neoliberal que ha generado una sociedad en descomposición.
También se habla en esa declaración de un nuevo modelo de desarrollo económico para propiciar la equidad a través de la inversión pública y, en efecto, sólo con una participación decidida del Estado en la actividad económica podrá aspirarse a tener los niveles mínimos de desarrollo humano para poder hablar de equidad social, la clase empresarial que tenemos es subdesarrollada e incapaz de promover el desarrollo económico con justicia social.
El cambio de rumbo para México del cual se habló en la cumbre de las izquierdas tiene que pasar por el cambio de régimen y la transformación del actual modelo de desarrollo al que también se alude en esa declaración.
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Twitter: @MoissAlcarazJim

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