Carlos Pérez Aguirre
Lucha en el lodo y demagogia
La demagogia, la mentira y la manipulación siempre han sido un lugar común donde los gobernantes se atrincheran para engañar a la población que, imposibilitada para saber la verdad, se le trata de deslumbrar con el oropel de la palabrería difundida en medios, mientras la verdadera actividad pasa por una terrible corrupción, compadrazgos, nepotismos y apropiaciones ilegales de los recursos públicos.
Lodo 1. Humberto Salgado, secretario de Gobierno de Guerrero y contumaz represor de los movimientos sociales democráticos y de izquierda en el pasado y sobre todo en el presente –como lo demostró en la represión a los maestros acapulqueños que demandaban seguridad en el puerto, y más recientemente, en la sangrienta represión a los normalistas de Ayotzinapa, hecho del que están aún pendientes las sanciones a este personaje de tenebrosos antecedentes– pero ahora resulta que por sus grandes méritos como “militante y luchador de izquierda”, a nombre del gobernador clausuró los trabajos de la Cumbre de la Izquierda Mexicana. Y en el colmo del descaro, declaró que se congratulaba de poder seguir construyendo la democracia y una patria para todos.
Esa cumbre, que debió haber apoyado de manera contundente las demandas de limpiar el proceso electoral que el ex candidato de las izquierdas López Obrador ha documentado abundantemente, se convirtió en un ejercicio decolorado de declaraciones que no se atinan a definir, como fueron la declaraciones de Ángel Aguirre de que la izquierda abandone la violencia (síper sic) cuando todos sabemos de dónde ha partido la violencia de Estado, de habérsele olvidado tendrá que preguntárselo a su secretario de Gobierno.
Lodo 2. El grupo político ex priista y aguirrista totalmente auspiciado, financiado y dirigido por el gobernador Aguirre, pretende convertirse en partido político estatal con el objetivo de conseguir un espacio, que sería legítimo si este realmente tuviese una base social representativa y no se usase sólo como instrumento de chantaje y receptáculo de posibles desvíos financieros. Pero sobre todo, con la intención de aprovechar un aparente partido de la sociedad civil para acrecentar y totalizar para el gobernante el control de la política estatal, por medio de personajes cuyo historial deja mucho que desear. Un ejercicio político realmente lleno de lodo.
Lodo 3. La puesta en escena de una lucha estelar, que atrae todos los reflectores y que en sí, y de ser real y con principios, contendría enormes elementos válidos que el pueblo guerrerense demanda para luchar en contra de la corrupción y la simulación que ha sido constante en los últimos gobiernos de este atribulado estado. Pero claro, siempre y cuando ese ejercicio fuera real y no sólo un acto más de fingimiento y que calcula y juega con diversos objetivos entre los cuales están: distraer al respetable público evitando a este observar con mayor detalle la problemática constante que el estado presenta, como la violencia e inseguridad crecientes, el trafico de prebendas, la corrupción y el nepotismo evidentes.
También mostrar aparentar pulcritud, castigando a un grupo de ladrones, pero dejando en libertad a su propio grupo. Neutralizar a un grupo político que no obstante su descrédito sigue controlando resortes gubernamentales y económicos importantes. Sin embargo no nos dejemos engañar, pues como se ve, de nuevo será un ejercicio de simulación y que en pocos días alcanzarán provechosos acuerdos, por ello no es creíble, puesto que mientras se amenaza con una mano, con la otra se negocian y se tienen intereses entrecruzados, como los convenios de beneficio mutuo que mediante contratos han pactado las empresas de personajes del zeferinismo con las actuales autoridades en el gobierno.
No por nada de manera sarcástica el ex gobernante acusado declaró que primero se investigara al grupo de los tres gobernantes actuales y a sus familiares cercanos.
Como dijera un gran filósofo; el nepotismo no paga.




