Para escribir sobre la violencia primero hay que quitar el miedo: Claudia Guillén
Iris García Cuevas
Durante el fin de semana, la escritora Claudia Guillén estuvo en Acapulco para impartir un taller de ensayo como parte del Diplomado en Creación Literaria que ofrece el Instituto Guerrerense de la Cultura en coordinación con el Instituto Nacional de Bellas Artes.
El día de su llegada al puerto, el viernes a medio día, ejecutaron a un hombre a una cuadra del hotel en el que estuvo hospedada, justo en el camino al Centro Cultural Acapulco, donde se llevaron a cabo las sesiones del taller.
Ante esta cercanía de la violencia, la autora de La insospechada María y otras mujeres dijo en entrevista que la literatura “tendría que decir algo”, aunque no de una manera obligada, sobre la inseguridad que se vive el país.
“Ojalá se geste un ejercicio literario a partir de este contexto violento, de lo que no estoy segura es de que lo podamos hacer todavía, es decir, que tengamos la suficiente distancia para poder plantear un ejercicio de ficción sobre el contexto que estamos viviendo”.
La columnista de la Revista de la Universidad de México recordó los procesos de la escritura sobre la violencia en otros países, “España, se me ocurre ahorita, empezaron a salir novelas sobre la dictadura de Franco 20 o 30 años después, también en el caso de los nazis”, y agregó que sus ejemplos podrían parecer exagerados “pero de ninguna manera lo son”.
Afirmó que para escribir sobre la violencia que afecta a una sociedad “también tiene que haber un duelo ante esta violencia. Ojalá se haga, pero primero hay que quitar el miedo y el desconcierto para poder hacer un ejercicio de ficción que tenga un valor estético, pero también un valor social”.
Sobre la proliferación de publicaciones, tanto de ficción como de no ficción sobre el tema, consideró que este fenómeno es posible porque en la población existe la necesidad de entender lo que está pasando, “la gente tiene la necesidad de satisfacer ese hueco que se llena de miedo, de inseguridades y de falta de certeza”, dijo.
“El ejercicio de ficción lo que le podría dar es alguna certeza al lector”, al exponer una lógica de los acontecimientos que ocurren a sus alrededor, “ahora hay muchos libros sobre los narcos, son best sellers, porque de alguna manera están dando certezas al público. Hay que pensar que hay una necesidad de conocimiento, porque la gente no sabe qué está pasando y de repente se está muriendo su hermano, su tío, su primo, de la manera más arbitraria, entonces, si tú entiendes un poco la lógica de este proceso de los narcos, los zetas, los maras… quizás, quizás, puedas vivir un poco más en paz en este clima de violencia cotidiana”.
Pero no todos los libros sobre el tema son coyunturales, precisó la autora de Los otros, “pienso ahorita en Elmer Mendoza, que él está escribiendo sobre el tema desde antes que se gestara esta guerra. Para los que vivimos en el centro y en el sur del país, este tipo de violencia de los narcos y demás nos es ajena, pero para ellos no, para quien vive en Sinaloa ya era el día a día”.
Sobre la literatura escrita por mujeres, la también ganadora del Premio Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés en su edición 35, por La cita, aseguró que hay un boom de escritoras interesentes, “sobre todo a las que siguen a mi generación, es decir, las más jóvenes”, entre las que mencionó a Socorro Venegas, Daniela Tarazona, Brenda Lozano, Nadia Villafuerte y Bibiana Camacho, “un cosmos de mujeres más jóvenes que yo que ven el mundo desde muy distintas perspectivas, que además lo abordan de manera directa”.
Comentó que ahora “las condiciones de una escritora son muy similares a las de un escritor, no siento que haya esa gran desventaja”, el contexto ha cambiado “porque sí bregaron mucho Elena Garro, Rosario Castellanos, Inés Arredondo en nuestro país” y agregó que “un buen libro se agradece viniendo de un hombre o de una mujer”.
Finalmente, la maestra en Letras Mexicanas por la UNAM anunció que acaba de concluir la escritura de un nuevo libro de cuentos titulado Pájaros de humo que se encuentra en proceso editorial y trabaja en una novela sobre una emigrante guatemalteca.
“Me interesa mucho el tema de la migración, mi madre era guatemalteca, quiero empezar con el tratamiento de esta chica que viene a México a buscar una nueva vida y lo que encuentra es la muerte”, concluyó




