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China condena a pena de muerte en suspenso a esposa de ex líder comunista, por asesinato

DPA

Pekín

La justicia china condenó ayer a la pena de muerte en suspenso a Gu Kailai, la esposa del ex líder regional del Partido Comunista Bo Xilai, en uno de los mayores escándalos políticos que ha sacudido al país en los últimos años.
El tribunal en la ciudad de Hefei, en el este del país, condenó a Gu, de 53 años, por el asesinato del ciudadano británico Neil Heywood en noviembre en la localidad de Chongqing, informó el abogado de la familia Heywood, He Zhengsheng.
Gu, que es abogada, renunció a apelar la sentencia y en el mejor de los casos podría salir de la cárcel en nueve años. La televisión estatal CCTV emitió imágenes del anuncio del veredicto en las que la acusada afirma: “Considero justo el fallo”.
“La sentencia muestra ampliamente cuánto respeta el tribunal la ley, la verdad y la vida”, añade.
La pena de muerte en suspenso implica que en caso de buena conducta en prisión, Gu verá conmutada la sanción. Lo habitual es que en este tipo de sentencias se imponga finalmente un máximo de 25 años tras las rejas.
El empleado de hogar de Gu y también acusado, Zhang Xiaojun, fue condenado a nueve años de prisión por haberla ayudado a envenenar a Heywood.
A su vez, cuatro ex agentes de policía de Chongqing, juzgados también la semana pasada en un proceso por separado por encubrimiento, fueron sentenciados a entre cinco y 11 años de prisión.
La Fundación Dui Hua, con base en Estados Unidos, indicó que Gu podría pasar sólo nueve años en prisión. Si después de dos años su pena de muerte es conmutada, como cabe esperar, la mujer podría recibir luego una reducción por motivos de salud tras siete años, ya que durante el juicio se presentó un informe en el que se decía que sufre “insomnio crónico, ansiedad, depresión y paranoia”.
Pese a que China ejecuta a más presos por año que todos los demás países juntos, el 99.9 por ciento de las penas de muerte en suspenso no se llevan a cabo, según la fundación, que promueve la conmutación de estas sentencias.
En un juicio exprés de apenas siete horas el 9 de agosto, Gu admitió haber envenenado en noviembre a Heywood, un socio y amigo de la familia desde hacía años, tras enterarse de que su hijo “estaba en peligro”. Hubo rumores también de que podría haber tenido un affaire con el británico, de 41 años.
Según la versión oficial del juicio, Gu declaró que tuvo una disputa con Heywood por unos terrenos y que éste amenazó con dañar a su único hijo, Bo Guagua, de 24 años, quien pasó más de una década estudiando en Reino Unido y se encuentra ahora en Estados Unidos. “Debo luchar hasta la muerte para parar las locuras de Neil Heywood”, habría dicho la mujer durante el juicio.
“La condena entra dentro de lo esperado”, comentó Zhang Ming, profesor de política de la Universidad Renmin de Pekín. “Ya dije hace tiempo que ella no moriría”. Con esto se cierra el caso Gu Kailai, y ahora sólo se trata de ver “cómo se conmuta la pena de muerte por una de prisión perpetua, luego por una por determinados años y finalmente una liberación por motivos de salud”, opinó Zhang Ming.

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