Exigen indígenas de Alcozauca que la SEG mande profesores y no violente el derecho a la educación
Carmen González Benicio
Tlapa
Los indígenas na savi de Nuevo Zaragoza, del municipio de Alcozauca, exigieron al gobernador Ángel Aguirre Rivero y a la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez, que envíen profesores para sus hijos y dejen de violentar su derecho a la educación.
Un grupo de padres de familia y principales de la comunidad se quejaron, en esta ciudad, de la falta de profesores luego de que la única maestra, Gloria Tiburcio Rosendo, que atiende la escuela primaria bilingüe Hogar y Patria no entregó las boletas de calificaciones, no fue a reinscribir a sus hijos en la fecha señalada y este lunes que debió iniciar el ciclo escolar 2012-13, tampoco se presentó.
Un padre expresó: “Vemos que todos ya están abriendo la escuela, que muchos niños ya van corriendo y allá no llegó la maestra”.
Mencionaron que el pasado domingo, a un día de entrar a clases, la profesora estaba en la ciudad de Tlapa, cuando es difícil llegar al pueblo por los malos caminos y remarcaron: “Todos ya vinieron a presentar a sus hijos a la escuela, y nosotros no sabemos si vamos a tener maestra”.
Exigieron a las autoridades que los atiendan, porque “ya tienen el expediente en sus manos y no hacen caso”.
Los indígenas contaron que antes del mes de noviembre de 2011, la escuela multigrado contaban con dos profesores, pero luego uno pidió su cambio, por lo que sólo se quedó una maestra para atender a más de 70 niños, lo que resulta insuficiente.
Dijeron que enviaron oficios al director de Educación Indígena, Melquiades Galeana; al supervisor de zona, Faustino Montalvo, y al delegado de Servicios Educativos, Silvio Joel Molina, exigiéndole la reposición de un nuevo maestro, ya que el que estaba –Erandi Nava González– dejó de ir porque pidió su cambio, pero ya no enviaron a otro.
Los padres construyeron la escuela con madera, paredes y techo de lámina negra, porque desde su reubicación autoridades municipales, estatales y federales no los atienden.
Lamentaron que por la falta de servicios educativos las familias se tengan que separar, pues muchos padres le buscan mejores alternativas a sus hijos enviándolos a las cabeceras municipales de Tlapa y Alcozauca.
La comunidad de Nuevo Zaragoza tiene 320 habitantes y se reubicó por recomendación de Protección Civil y Cenapred, luego de los deslizamientos de suelo que presentó en su asentamiento original, y pese a ello las autoridades no le prestan atención.
La comunidad, en su preescolar de nombre Centro de Castellanización, tiene 23 alumnos y tampoco tuvieron inscripciones.
La comunidad emprendió una queja con el apoyo del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan y solicitó medidas cautelares a la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) bajo el expediente CODDEHUM-CRM/07/2012-I por la violación a sus derechos humanos, ejecutado por la Secretaría de Educación del estado, el director general de Administración de Personal y el delegado regional de Servicios Educativos de La Montaña alta.
En la queja, vecinos de Nuevo Zaragoza pidieron profesores bilingües porque los que tenían sólo hablaban el español, cuando la lengua materna de los niños es el tu’n savi.
La asesora jurídica de Tlachinollan, Neil Arias Vitinio, lamentó que las autoridades omitan las recomendaciones de derechos humanos porque no hicieron caso de las medidas cautelares que le solicitaron, como que hubiera, al menos, dos profesores.
Pidió que las autoridades pongan atención a los cambios de personal y que no sólo se lleven las plazas y dejen descubiertos los lugares.
Mencionó que por la violación al derecho a la educación ya se amparó la comunidad de Buena Vista, del municipio de Atlixtac, y sólo esperan la resolución.




