Cumplir su compromiso de esclarecer el asesinato de Chavarría, exige Martha Obeso a Aguirre
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Los que “por instrucciones superiores” asesinaron a Armando Chavarría Barrera andan libremente por las calles “sin que nadie se atreva a llevarlos ante la justicia”, dijo ayer Martha Obeso Cázares, en un homenaje al diputado realizado en el panteón Central a tres años del crimen que se mantiene impune.
La viuda del legislador acribillado el 20 de agosto de 2009 pidió al gobernador Ángel Aguirre que cumpla su palabra y compromiso de campaña de esclarecer el asesinato, y consideró que “sería un grave error tirar por la borda el voto masivo de los guerrerenses”.
A las 9:30 comenzó el homenaje con la acusación de la diputada perredista Lea Bustamante de que en el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo hubo una política de Estado de asesinar a los luchadores sociales de izquierda, y más preocupante, que se mantiene hasta la fecha.
“Las balas dieron muerte a las ideas, la violencia se impuso a la política, la perversión y la esquizofrenia de imponer sus reglas acabó con el legítimo deseo de servir al pueblo… originario de Iguala de la Independencia, proveniente de una familia lejana a los poderes del dinero”, dijo respecto de Chavarría Barrera.
“Pudo ocupar el cargo de rector (de la Universidad Autónoma de Guerrero), tuvo merecimientos más que suficientes pero como diría Miguel Parra Bedrán, la mano inconveniente salía de su cueva para que no lo lograra… cuando fue asesinado, era público que aspiraba a la gubernatura de Guerrero, espacio que otra vez la mano inconveniente que sale de su cueva le impidió alcanzar”.
“Nuestro compañero diputado es asesinado en una escalada de violencia que él mismo había advertido en el Congreso con motivo de los asesinatos del alcalde de Ayutla, Homero Lorenzo Ríos, de Álvaro Rosas Martínez y de los dirigentes indígenas Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas”, dijo.
“Nada es casual, hay una escalada contra los dirigentes políticos de izquierda, dijo con claridad, prudencia y la decisión política que lo caracterizó, sin saber o tal vez presintiendo que formaría parte de ese contexto”, agregó.
“Tenía razón, ni son hechos aislados ni nada es casual, es una escalada y una cultura de violencia contra los luchadores demócratas de izquierda… él dijo ‘habrá quienes afirmen que en un contexto de violencia generalizada, de asesinatos despiadados y de decapitaciones en todo el país nos remitan a viejas épocas que nos deben preocupar’”.
La oradora siguió, mientras que la viuda escuchaba atenta con sus manos entrelazadas frente a ella.
Las hermanas de Chavarría, Mirna, Azucena y Sandra, también escuchaban atentas. Sus hijos, Inti, Oswaldo y Omar, las miradas fijas en un punto coincidían.
“El atentado en su contra fue un atentado en contra el Poder Legislativo, por eso no dejaremos de exigir el esclarecimiento de su asesinato y el castigo para los responsables”, cerró su discurso Lea Bustamante y lanzó dos vivas para Chavarría.
Mil 96 días de luto e impunidad
Martha Obeso Cázares habló luego del discurso oficial y dijo que sus hijos, sobrinos y ella misma han sido víctimas de amenazas, persecución política y violencia, como la tortura contra su sobrino Benito Agustín Chavarría, hoy preso en un penal federal de Matamoros, Tamaulipas.
Cada día que pasa desde el asesinato de su esposo lo ha contado, y hasta ayer iban mil 96 días, por eso se le quiebra la voz cuando habla al respecto y el dolor lo transmite a las hermanas, quienes lloran desconsoladas.
Ahora les queda sólo el recuerdo y la esperanza cuando relata que Chavarría Barrera se formó como político en un momento importantísimo para la historia de Guerrero, cuando la UAG defendía su autonomía, cuando era la Universidad Pueblo.
Tras años de lucha el político perredista se apropió de las más sentidas exigencias de estudiantes, maestros, campesinos y luchadores sociales.
“En esa fragua se forjó su liderazgo, al lado de valiosas compañeras y compañeros como Octaviano Santiago Dionicio, Victoria Hernández Brito, Pedro Helguera Jiménez, Amado Larumbe y tantos otros que ya tienen un lugar en la historia. Lo que bien se aprende, jamás se olvida, reza el adagio popular, nada más cierto. Armando Chavarría nunca dejó de crecer, la estatura que había alcanzado su liderazgo, aunque parezca exagerado, era la de un estadista”, consideró.
Rememoró que en el año de 1988, “cuando surge la gigantesca ola cívica que dio origen al PRD y se abre la participación electoral de los sectores de izquierda, es como llega Armando Chavarría al Congreso federal, primero como diputado y después como senador de la República”.
Después se explicó el porqué del asesinato: “En el 2008, ya como diputado local y presidente de la Comisión de Gobierno, cargo en el que permaneció sólo nueve meses, enalteció la soberanía popular al defender los principios republicanos, la autonomía del Congreso, los derechos de los pueblos indígenas, oponiéndose a aprobar leyes lesivas para el pueblo de Guerrero como la privatización de los servicios públicos, reivindicando los principios más caros de la izquierda”.
Y enumeró los beneficios que pudieron obtener quienes planearon y ejecutaron el ataque a balazos del 20 de agosto de 2009: “Eliminaron un liderazgo construido por largas décadas, que condensaba la experiencia de generaciones completas, liderazgo con principios y valores aprendidos en las filas de la izquierda y que aspiraba a la primera magistratura del estado”.
“Trastocaron a fondo la vida política del estado, en el Partido de la Revolución Democrática, están a la vista los resultados después de que ha faltado el oficio político y la visión estratégica de Armando Chavarría”.
“Descabezaron también al Poder Legislativo y atentaron contra la sociedad entera, pues este poder representa la voluntad popular”, agregó.
Los riesgos que se viven cuando se exige justicia
Tras enumerar los resultados del asesinato, Obeso pasó a los daños que causaron los asesinos a su familia, a la cual “lastimaron profundamente” y al momento aún la persiguen.
Recordó que ese día, cuando vio el cadáver tendido en la puerta de su casa, “le ofrecí, como se ofrecen los votos del más profundo amor, que lucharía hasta el final por esclarecer su asesinato y voy a cumplirle”.
“Sé muy bien que mantener esta postura es arriesgado, en tiempos de descomposición como los que estamos viviendo, cuando los ciudadanos estamos en la indefensión y expuestos a cualquier peligro… en el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo sufrimos acoso y amenazas por la exigencia de justicia, desde entonces quienes desde el poder tramaron y ordenaron la ejecución de mi esposo, del legislador Armando Chavarría Barrera y quienes ‘por instrucciones superiores’ la realizaron, andan libremente por las calles sin que nadie se atreva a llevarlos ante la justicia”.
Entonces pidió al gobernador Ángel Aguirre que cumpla su palabra que dio en campaña, de que esclarecería el asesinato, y consideró “sería un grave error tirar por la borda el voto masivo de los guerrerenses”.
Y luego habló de su sobrino Benito Agustín: “No puedo concluir sin mencionar la pesadilla familiar que enfrentamos ahora y que tal vez no sea casual, me refiero al injusto encarcelamiento y destierro de mi sobrino Benito Gerardo Agustín Chavarría, preso desde el mes pasado en el penal de máxima seguridad número tres en Matamoros, Tamaulipas, a quien a punta de golpes y crueles torturas quisieron obligarle a aceptar delitos vinculados al crimen organizado. Ante el burdo montaje y la falta de pruebas, en lugar de dejarle en libertad todavía le mantienen preso bajo el cargo de posesión de arma de uso exclusivo del Ejército; a pesar de que se ha acreditado su honorabilidad y su condición de estudiante apreciado y reconocido en el Tecnológico de Chilpancingo, donde estudia la carrera de Administración”.
Así, lanzó otra petición a Aguirre para que vuelva la mirada “ante la grave agresión que estamos viviendo y ayudar para que a Benito le sean devueltos sus derechos y libertad. Pedimos al presidente Felipe Calderón que intervenga para que a Benito Agustín Chavarría se le regrese a Guerrero, se enmiende el proceso plagado de irregularidades que le han construido y se le deje en libertad, restituyéndole el buen nombre que le han arrebatado”.
“Basta ya de atropellos y de lastimarnos así; los Chavarría no somos delincuentes ni criminales, sólo estamos pidiendo justicia, ¿es mucho pedir?”, cerró.
Al final, los padres de Armando Chavarría, Baltazar Chavarría e Isabel Barrera, recibieron los abrazos de quienes se formaron para darles el pésame, y a quienes el padre no dudó en agradecer a cada uno: “tú si vienes, no como otros a los que formó mi hijo y no se aparecen”.
No permitiremos que Aguirre le apueste al olvido
Al término de la ceremonia en el Congreso, en declaraciones a reporteros Martha Obeso advirtió al gobernador que lo le dé “carpetazo” a la investigación.
“Se le apuesta al olvido, a que el polvo y las telarañas cubran el ominoso asesinato de la cabeza del Poder Legislativo, no lo vamos a permitir”, aseveró la viuda de Chavarría.
Y en torno al trabajo de la Procuraduría General de Justicia del Estado, dijo que “lamento que no tenga avances sustantivos, estamos en espera de que le rindan cuentas a la sociedad guerrerense y nos informen para que conozcamos de verdad si hay avances sustantivos”.
A pregunta expresa, dijo que no se ha reunido con la procuradora Martha Elva Garzón Bernal, y que espera hacerlo pronto.
Adelantó: “Pero no vamos a permitir, parece un absurdo, que nos salgan con que no hay responsabilidad o competencia de la Procuraduría General de Justicia del Estado”.
Sobre el ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo dijo: “Quedó evidenciado, tiene cuentas pendientes con el pueblo de Guerrero”.
“La burla del gobierno de Zeferino Torreblanca a la sociedad no está dispuesta a esperar la lentitud de los tribunales y esperar sentados hasta el último día del gobierno de Ángel Aguirre para que nos salga también con el que salió el de Zeferino Torreblanca”, dijo.




