Muere por enfermedad el primer ministro de Etiopía, Meles Zenawi
DPA
Addis Abeba
El carismático y a la vez polémico primer ministro de Etiopía, Meles Zenawi, murió a los 57 años en el extranjero como consecuencia de una infección, confirmó ayer su portavoz, Bereket Semon.
Desde hace semanas había especulaciones sobre su estado de salud, después de que no participara en una cumbre de la Unión Africana en julio en Addis Abeba.
Semon informó ayer que tenía problemas desde hace un año, pero no indicó dónde había sido tratado en las últimas semanas. En los medios se especula con una clínica en Bruselas, Bélgica.
Los asuntos de gobierno los asumirá de manera interina el viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores, Hailemariam Desalegn, tal como estipula la Constitución. El portavoz destacó que los restos de Zenawi llegarán a Etiopía en breve y no habrá elecciones anticipadas. Los próximos comicios están previstos para 2015.
Zenawi dirigía Etiopía desde 1995 y era considerado por Estados Unidos un socio confiable en la lucha contra el terrorismo, sobre todo en la vecina Somalia, donde sus tropas combatieron al grupo radical Al Shabaab.
El presidente estadunidense, Barack Obama, lamentó ayer su muerte y destacó su “inquebrantable compromiso” con los más pobres del país y su “servicio para la paz y la seguridad en África”.
En las últimas décadas, Etiopía ha sufrido los efectos de terribles sequías y hambrunas, pero Zenawi consiguió pese a ello atraer a los inversores y generar un crecimiento económico que fue del 7.5 por ciento en 2011, además de un auge en el sector inmobiliario en Addis Abeba.
De hecho, Obama aseguró que “merece el reconocimiento por su contribución de toda una vida al desarrollo de Etiopía, especialmente por su inquebrantable compromiso con los más pobres”. Además, reiteró el “compromiso” de su país con Etiopía, si bien aprovechó para “alentar” al gobierno de Addis Abeba a que “mejore su apoyo al desarrollo, la democracia, la estabilidad regional y la seguridad, los derechos humanos y la prosperidad para su pueblo”.
También otros líderes subrayaron el papel del político a favor del desarrollo económico y político.
Así, para la Unión Europea se trató “de un respetado líder africano”, que “demostró su compromiso personal durante muchos años para mejorar la vida no sólo de su pueblo, sino de todos los africanos”. Y para el presidente de la Unión Africana (UA), Jean Ping, gracias a la “dramática transformación” que impulsó en el país, Etiopía se convirtió en uno de los “principales actores” del continente africano.
Sin embargo, grupos de derechos humanos lo acusaban de violaciones de los derechos fundamentales y restricciones a la libertad de prensa. “Su gobierno eliminó a las voces que pensaban distinto, destruyó los medios de comunicación, impidió el trabajo de las organizaciones de derechos humanos y estranguló a la oposición política”, denunció Amnistía Internacional en un comunicado.
Según los analistas, debido al férreo control de Zenawi en el país no hay un plan de transición claro.
Zenawi nació el 8 de mayo de 1955 en la provincia de Tigray, en el norte de Etiopía. Tras el derrocamiento del emperador Haile Selassie y durante la dictadura de Mengistu Haile Mariam se unió al Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT) y se convirtió en su líder político. En 1991 la oposición consiguió destituir a la dictadura marxista de Mengistu.
Sus restos mortales podrían ser repatriados a Etiopía a lo largo del día. En el país se decretó duelo nacional, según un portavoz del gobierno.




