Denuncian alumnos de nuevo ingreso por tortura ante la PGJE al comité de estudiantes de Ayotzinapa
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Estudiantes de nuevo ingreso de la Normal Rural de Ayotzinapa presentaron denuncias por maltrato y tortura ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), contra los integrantes del Comité de Alumnos Ricardo Flores Magón y de quien resulte responsable, informaron los jóvenes en conferencia de prensa, acompañados de algunos padres de familia.
El padre de familia Félix Crispín Honorato, vocero del movimiento, indicó que el lunes dirigieron su denuncia nueve alumnos aceptados en la Normal Rural a la procuradora Martha Elva Garzón Bernal, pero relegados por el comité de estudiantes, que integran 25 jóvenes; hasta ayer el escrito no tenía asignado un número de expediente, pero ya había sido turnado para su integración y para que se ejercite acción penal en contra de los probables responsables de los delitos.
De los nueve denunciantes, José Barrios Molina explicó el trato al que fueron sometido desde el domingo 22 de julio, cuando los citaron a la llamada “semana de adaptación”, por el comité de alumnos. Señaló que desde la noche de ese día ingresaron a los círculos de estudio sobre socialismo y guerrilla, que terminaban a las 2 de la madrugada; si se dormían eran golpeados en el pecho, llevados a correr o maquillados como mujer.
Crispín Honorato aseguró que los alumnos fueron amenazados por los normalistas si hablaban de lo que ocurría adentro de la escuela, porque estaban plenamente identificados; sin embargo, aseguró que los jóvenes van a insistir en su derecho de estudiar en la normal rural, pero en condiciones extramuros, para evitar que sigan siendo agredidos.
El joven señaló que cuando ingresaron les dijeron que era necesario aguantar una semana de prueba, así como una semana de prácticas; los separaron por aceptados, rechazados y otros que ni siquiera participaron en el proceso de selección, “los ponían a competir entre ellos”, subrayó Crispín Honorato.
En la denuncia detallaron las actividades de la “semana de adaptación”, a la que fueron sometidos durante el día y la noche, porque sólo le permitían dormir una hora. Afirman que los levantaban a las 4 de la madrugada a hacer ejercicios que llaman de calentamiento, sin embargo eran de gran esfuerzo físico, sin descanso; por ejemplo, el pensador mexicano que consistía en sostener su peso en una sola mano o codo recargado en el piso, asimismo, hacían sentadillas y si uno del grupo lo hacía mal tenían que repetir todos hasta 400 veces.
Después de los ejercicios, eran llevados a trabajar a las parcelas de los campesinos de Tixtla, y al terminar, en el comedor les daban una cuchara de frijol con dos tortillas por comida.
Aseguraron que en los círculos de estudio, si se dormían eran despertados con golpes en el pecho, los llevaban a correr o los metían a la alberca, y a otros los hacía comer ajo, un chile y cebolla, sin agua.
Por estos agravios, dice el acta simple, se integra la denuncia en contra de quien resulte responsable, “integrantes del Comité Estudiantil Ricardo Flores Magón” de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos.




