Detiene Transportes 40 camiones urbanos en el primer día del reordenamiento
Yee Trujillo
Ayer finalmente comenzó la reordenación del transporte público en las avenidas Costera y Cuauhtémoc, y 40 camiones urbanos fueron detenidos porque los conductores no contaban con licencia de manejo.
Desde las 8 de la mañana, inspectores de la Delegación de Transportes de la zona urbana y de la Policía Vial municipal iniciaron con la revisión de documentos de los conductores y vehículos, además de que portaran el uniforme que consta de camisa blanca, pantalón azul y zapatos negros, como parte de la operación que pretende lograr el ordenamiento del transporte público.
En entrevista en el punto de revisión montado afuera de la terminal de cruceros, sobre la avenida Costera, el director de la Comisión Técnica de Transporte y Vialidad del gobierno del estado, Juan Larequi Radilla, informó que estos vehículos estaban siendo llevados al Parque Papagayo y al Centro Internacional Acapulco, en donde permanecerán hasta que los concesionarios presenten su documentación.
“Lo que queremos es que el trabajador del volante cambie, el camión no es su feudo para que `yo hago lo que quiera y tú usuario te hago el favor´, no, es al revés”, expresó.
Explicó que el operativo se realizará diariamente y durante todo el día, en coordinación con el secretario de Seguridad Pública y Protección Civil, José Manuel Rodríguez Morales, quien también se encontraba en el lugar, para que ambas dependencias continúen deteniendo las unidades que no cumplan con los reglamentos, aunque después reconoció que “ahorita vamos a estar, tengo entendido, (hasta las) 12 o 1”.
“La ley y reglamento señalan que en forma conjunta el concesionario y el chofer tendrán la misma sanción: multa, suspensión y cancelación de licencia o de concesión, en su caso. Queremos hacerlo y lo vamos a hacer”, aseguró Larequi Radilla.
A diferencia del caos vehicular que se observa diariamente por la gran cantidad de camiones que hacen parada en el punto conocido como Cine Río de la avenida Cuauhtémoc, por la mañana apenas se observaron unos cuantos camiones que eran revisados por los inspectores que se colocaron en esta zona, y en varias ocasiones la avenida quedó completamente despejada.
A pregunta expresa sobre si notaron esta disminución de la cantidad de camiones que circulan diariamente ante el anuncio del operativo, Larequi Radilla comentó que le habían informado que muchos choferes decidieron no trabajar porque no tenían licencia o sus documentos estaban vencidos.
Sin embargo, durante la entrevista, un conductor que vestía playera roja pasó en su unidad justo frente al punto de revisión, en el carril de alta velocidad, así como un camión viejo y deteriorado, que fueron observados por Larequi Radilla, pero aunque el funcionario interrumpió la entrevista para reclamarle esta omisión al delegado de Transportes, José Juan García Torres, ninguno fue detenido o perseguido porque los inspectores ya estaban listos para trasladarse al siguiente punto.
Al lugar también llegaron unos diez concesionarios y choferes que se quejaron porque algunos camiones no fueron detenidos y los suyos sí.
Después de iniciar el operativo en este punto de revisión, los inspectores y policías se reubicaron cerca de la glorieta de La Diana Cazadora, y el punto de revisión ubicado en la parada del Cine Río de la avenida Cuauhtémoc, rotó a la zona conocida como Las Anclas.
Consultado vía telefónica después de las 3 de la tarde, el delegado de Transportes informó que 40 camiones urbanos fueron detenidos en los estacionamientos del Parque Papagayo y la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil, porque los conductores no portaban su licencia para conducir, y señaló que estos serán liberados hasta que tramiten su licencia y paguen una infracción de cinco salarios mínimos.
Además, señaló que a la tercera amonestación se revocará la licencia de conducir y la concesión de los infractores, y agregó que el operativo continuará realizándose de manera rotatoria en todas las avenidas del puerto.
Sin embargo, a las 7 de la noche se observó que los camiones de transporte urbano que recorren la Costera continuaban circulando con música a todo volumen, sin conductores uniformados, pitando, y con chalanes parados en las puertas.




