En Guerrero 10 mil 960 empresas no han presentado su declaración anual: SAT
Salvador Serna
El Servicio de Administración Tributaria (SAT), mediante un comunicado informó que en Guerrero devolvió a personas físicas un total de 17 millones 560 mil 339 pesos, por el concepto de 2 mil 352 trámites de devoluciones automáticas de IVA e ISR, por el ejercicio fiscal 2011.
En materia de contribuyentes omisos e incumplidos, el SAT indica que hay un total de 10 mil 960 empresas que aún no han presentado su declaración anual por dicho ejercicio, mientras de que por personas físicas son 92 mil 34 contribuyentes.
“La mayoría son contribuyentes de los municipios de Acapulco, Chilpancingo, Ixtapa, Zihuatanejo, Taxco, Iguala, Tecpan, Ometepec, Atoyac, entre otros. La riqueza en materia de recaudación predomina sobre todo en Acapulco por la fluidez de efectivo que da el sector de hoteles, condominios, centros comerciales, casinos, restaurantes y bares. Aún así actualmente la labor de recaudación en Acapulco es pésima, obsoleta y muy discrecional, es decir hay favoritismo de no requerir a ciertos contribuyentes, que son amigos de los actuales funcionarios responsables de la recaudación y cobranza, no hay equidad y si mucha tapadera”, dijo el asesor fiscal Jorge Salas, del despacho Salas & Asociados.
Otros consultores fiscales señalaron que los mencionados datos duros sólo reflejan la actual tendencia del SAT en Guerrero, “ya que está presentando un comportamiento apapachador con ciertos grupos empresariales de la entidad, al no exigirles de acuerdo con las formas legales establecidas en el código fiscal de la federación, el requerimiento para la pronta declaración y pago de impuestos federales atrasados”, dijo por su parte Eusebio Irabien.
A decir del asesor fiscal Oliver Gómez, el hecho de que 102 mil 994 contribuyentes en Guerrero sigan en calidad de omisos “es inadmisible, porque el SAT sólo ha emitido 215 requerimientos para personas morales, así como también 58 multas por incumplimiento y 55 multas por requerimiento y ninguna multa por omisión. Este panorama es terrible porque los funcionarios responsables de la recaudación están pensando más en conseguir un nuevo empleo por el cambio de gobierno, que en cumplir sus funciones a carta cabal”.




