Cierra el restaurante El Chinchorro, de playa Dominguillo de Acapulco
Salvador Serna
Tras 45 años de operación, el famoso restaurante El Chinchorro, ubicado en la playa Dominguillo, justo frente al hotel Acapulco Imperial, cerró ayer sus puertas.
En su época de esplendor los propietarios y empleados de El Chinchorro tuvieron de clientes a estrellas del cine mexicano como Mario Moreno Cantinflas, María Félix, Silvia Pinal, Germán Valdez Tintan, y a cantantes de moda de aquella época como Enrique Guzmán, César Costa, Alberto Vázquez, Manolo Muñoz y Víctor Iturbe El Piruli.
Últimamente el local era frecuentada por comensales locales y turistas nacionales que gustan de las playas Dominguillo y Tamarindos.
Hoy las instalaciones de El Chinchorro lucen abandonadas y debido a la actual temporada de lluvias su techo de palapa se desplomó ocasionando que su propietaria, la señora Blanca Pino, decidiera bajar las cortinas.
Al respecto, la presidenta del Frente de Rescate del Acapulco Tradicional (FRAT), Dulce Gómez Velasco, dijo que “los prestadores de servicios turísticos de playa Dominguillo estamos consternados por la situación del restaurante. No queremos que cierren porque es un lugar muy tradicional, con mucha historia. El restaurante necesita un apoyo fuerte, recursos económicos para arreglarlo y que lo vuelvan a abrir, tenemos que unirnos todos con su propietaria para volverlo abrir”.
Por su parte, los prestadores de servicios turísticos de playa Dominguillo señalaron que la debacle de El Chinchorro “fue acelerado debido a las obras de remozamiento de las nuevas banquetas del Malecón de Acapulco. Es lamentable porque justo a El Chinchorro le tocó la parte más fea de la remodelación por situarse a un lado de la plaza Guatemala. Todo el polvo del cemento se le metía y los empleados, la mayoría de la tercera edad, no se daban abasto con la limpieza y eso pues ahuyentó a los clientes que se animaban a entrar”.
“El gobierno del estado, en este caso Obras Públicas, la Secretaría de Finanzas y el funcionario Pablo Gonzáles Villalva deben de compensar a la dueña del restaurante porque con tanto ruido, polvo y basura le espantaron a toda la clientela de tantos años”, dijo el comerciante Sergio Téllez.




