Multitudinaria protesta de estudiantes chilenos contra su gobierno
EFE
Santiago de Chile
Los estudiantes chilenos espolearon ayer el pulso que mantienen con el gobierno para reformar el sistema educativo con una multitudinaria y festiva manifestación por las calles de Santiago con menos incidentes violentos que en las últimas protestas.
Los líderes estudiantiles cifraron en 150 mil los asistentes a la marcha, mientras que la Intendencia (Gobernación) de Santiago y Carabineros calcularon que hubo cerca de 50 mil personas.
“La marcha ha sido significativa en el número de las personas que se han movilizado y porque se ha desarrollado sin alteraciones mayores del orden público”, destacó el portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, en el Palacio de la Moneda.
En tanto, el general de Carabineros Luis Valdés dijo a los periodistas que en la jornada de ayer hubo al menos 200 detenidos y 13 carabineros lesionados.
Valdés indicó que la mayoría de las detenciones se produjeron después de las 14 horas locales (18.00 GMT), tras la marcha y destacó la coordinación entre la policía y los dirigentes estudiantiles.
Dijo desconocer antecedentes sobre un estudiante que resultó con fracturas en las piernas tras caer desde una pasarela. Según versiones extraoficiales, el joven fue empujado por un funcionario policial.
La jornada de movilización fue convocada por los estudiantes universitarios y de enseñanza secundaria, que contaron con el apoyo de profesores, organizaciones sociales y sindicatos.
Los jóvenes mantienen desde mediados del año pasado sus demandas para erradicar el modelo educativo impuesto en 1981 y conseguir una educación pública gratuita y de calidad.
La manifestación recorrió el centro de Santiago en un ambiente lúdico, con coloridas pancartas, bailes y batucadas (tamborradas).
Los manifestantes se congregaron frente a la sede de la Universidad de Santiago y recorrieron luego un tramo de la Alameda, el principal eje de la ciudad, para terminar con un concierto en el sector de Blanco Encalada.
Al término del concierto, grupos aislados de encapuchados lanzaron piedras y palos a la policía, que había organizado un amplio dispositivo para resguardar el orden en las calles.
Carabineros (policía militarizada) repelió los ataques con carros lanzaaguas y aprovechó para dispersar a muchos manifestantes que se encontraban pacíficamente en las calles aledañas.
El portavoz del Gobierno dijo que lo sucedido el martes demuestra que si las autoridades cuentan con la ayuda de los dirigentes de los estudiantes para evitar los incidentes “se puede hacer una movilización tranquila”.
Hubo también manifestaciones en otras ciudades del país, como Concepción, Temuco, Punta Arenas, Valparaíso, Viña del Mar o Antofagasta.




