Llama Assad a los sirios a luchar una “larga” guerra y culpa a Turquía del caos
DPA
Damasco / Estambul / Berlín
El presidente de Siria, Bashar al Assad, llamó ayer a sus compatriotas a participar de manera activa en la lucha contra los revolucionarios y a prepararse para que ésta sea larga, al tiempo que culpó a Turquía de ser “directamente responsable” del derramamiento de sangre en su país.
En una entrevista del canal de televisión fiel al régimen Al Dunya, el mandatario aseguró: “Estamos en medio de una guerra regional, global, así que no hay que sorprenderse de que haga falta tiempo para llegar a un final decisivo. Estamos avanzando, la situación es ahora mejor, pero no está decidida”, declaró, para instar a reforzar las filas leales al gobierno.
“Quien sea un verdadero nacionalista no saldrá corriendo ahora”, apuntó. Todos tienen que apoyar a los “héroes” del Ejército en esta “batalla de la voluntad” y no ser, como los desertores, “débiles y cobardes”.
La entrevista se emitirá por completo esta noche, pero el canal dio a conocer fragmentos en forma anticipada y con subtítulos en inglés. El presidente, que durante el programa bromea y ríe, habla asimismo de una necesaria “limpieza del Estado” y rechaza la idea occidental de crear una zona de seguridad para los refugiados.
Además, Al Assad culpó a Turquía de ser “directamente responsable de la sangre que está siendo derramada en Siria”. Turquía solía mantener buenas relaciones con el país vecino, pero cambió radicalmente de postura ante la represión de las protestas a partir de marzo de 2011.
Al Assad dio a entender que la lucha contra los que llama “terroristas” respaldados por potencias árabes y occidentales, aún durará un tiempo, pero que el gobierno está avanzando.
Respecto de las deserciones de funcionarios y militares, opinó: “Es una autolimpieza del gobierno, en primer lugar, y del país en general”.
Al Assad aseguró que aún vive en el palacio presidencial en Damasco, rechazando así los rumores sobre su paradero, después de que el 18 de julio un atentado matara a cuatro de sus principales funcionarios de seguridad, entre ellos su cuñado Assef Shawkat.
Un opositor en la provincia de Alepo comentó respecto de las palabras del presidente: “Uno tiene la sensación de que ese hombre vive en otro universo”.
Debido a la masiva llegada de refugiados sirios a los países vecinos, Turquía reiteró ayer su pedido de que estas personas sean atendidas en territorio sirio.
En la víspera de una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU, el ministro del Exterior sirio, Ahmet Davutoglu, señaló: “Esperamos que las Naciones Unidas se ocupen de la cuestión de la protección de refugiados en Siria y de una posible asistencia en campamentos allí”.
Ankara ha pedido ya varias veces que se cree una zona de seguridad para atender a los refugiados, pero su propuesta recibió ayer un jarro de agua fría de Francia, cuyo ministro del Exterior, Laurent Fabius, consideró que es muy difícil porque requeriría una zona de exclusión aérea pactada internacionalmente.
En su entrevista, Al Assad afirmó que “no es realista” hablar de una zona de seguridad impuesta a su país.
Jordania anunció ayer que deportará a unos 100 refugiados sirios a su país por su participación en los violentos enfrentamientos ocurridos en el campo de refugiados durante una protestas por las condiciones del lugar.
En un comunicado de prensa, el primer ministro jordano Fayez Tarawneh dijo que la medida tiene como objetivo “enviar un claro mensaje a todos… de que Jordania es un país de leyes”, y añadió que a pesar de que Amán seguirá ofreciendo estatus de refugiados a los sirios que huyen del conflicto, “aplicará la ley tanto para los jordanos como para los no jordanos”.
En tanto, Irán propuso la formación de una troika integrada junto con representantes de Egipto y Venezuela para mediar en la búsqueda de una solución a la crisis en Siria.
Irak y Líbano, vecinos de Siria, también deben formar parte del comité, propuso el presidente de la comisión de política exterior del Parlamento iraní, Aladdin Buruyerdi.
Además, en una jornada en la que activistas reportaron 77 muertes, los opositores colgaron en Internet imágenes de máscaras de protección frente a armas químicas que supuestamente capturaron del ejército en la ciudad norteña de Alepo. También aseguraron haber confiscado 10 misiles a las afueras de Damasco.
En el video, un hombre no identificado asegura que el gobierno ha estado distribuyendo las máscaras a las instituciones estatales para el caso de que estas armas se usen contra los rebeldes.
El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, con sede en Londres estimó entretanto en 200 los muertos el martes en todo el país. Los activistas señalaron que al menos 50 personas perdieron la vida el miércoles.




