Tras pagar el rescate, la familia de Rafael Ariza clama por su liberación
Karina Contreras
Familiares del ex alcalde de Coyuca de Benítez, Rafael Ariza Bibiano, quien está secuestrado desde el pasado 31 de mayo, pidieron a sus captores que ya lo liberen, pues desde la semana pasada pagaron el dinero que acordaron para dejarlo en libertad, y suplicaron que ya terminen con el tormento de no saber cómo se encuentra.
En conferencia de prensa, la esposa de Ariza Bibiano, Virginia Escalante Guzmán, y su hija mayor Nadia Guadalupe Ariza Salinas, comentaron que la conferencia era para enviar un mensaje a las personas que desde hace tres meses tienen secuestrado al ex alcalde, para saber qué está pasando, pues desde “hace más de una semana entregaron el rescate, por lo que no hay ninguna razón, ningún motivo porque se estén tardando en liberarlo”.
Aunque no quiso dar a conocer la cantidad que pagaron, Virginia Escalante indicó que no fue la exigencia originalmente solicitada, pero así lo aceptaron los captores, sí se les dio una “gran parte, se les hizo llegar el dinero que con mucho esfuerzo y sacrificio como familia lo juntamos con la esperanza y la ilusión de que Rafael esté de vuelta con nosotros”.
Con lágrimas añadió: “Créanme, señores, todo el esfuerzo que hemos hecho, ustedes ya lo saben, aun sin tener esa cantidad se les cumplió y no es justo que todavía lo sigan reteniendo, queremos saber qué está pasando, cuál es la finalidad realmente, por qué no han podido liberar a Rafael, estamos con una angustia, con una preocupación muy grande, por favor hagan conciencia de todo lo que están haciendo, queremos de vuelta ya a Rafael, toda la familia anhela la hora en que él esté de vuelta con nosotros”.
Escalante Guzmán apeló a la misericordia de los secuestradores, quienes “saben perfectamente el dolor que estamos pasando como familia, dígannos qué es lo que pasa, todo lo que pedían, todo lo que solicitaban se cumplió, errores no hemos cometido porque como ustedes marcaban que querían que se hicieran las cosas, así se hicieron; dígannos en qué fallamos, señores, por favor, queremos que hagan conciencia, que se den cuenta del gran dolor que estamos pasando, que se den cuenta del sufrimiento y la angustia que tenemos de no saber de nuestro ser querido”.
—¿Cuánto es lo que pidieron y cuánto es lo que les entregaron? —se le preguntó.
—Desgraciadamente la exigencia era muy grande, muy alta, que aun así, teniendo todas la propiedades que se tengan no se podía cumplir con el monto que se solicitaba, pero sí se les hizo llegar una cantidad considerable para poder cerrar todo este gran capítulo amargo para nosotros como familia.
—¿Ellos aceptaron ese dinero, ese recurso que les dieron, aceptaron esa cantidad?
—Ellos estuvieron de acuerdo, incluso este secuestro fue cibernético, todo vía internet, a través de correos electrónicos, era la forma en la que nos comunicábamos, recibimos un correo en donde ellos estuvieron de acuerdo en aceptar lo que se les estaba ofreciendo, de esa manera fue que pudimos llegar a una negociación y cumplirles como ellos lo pedían, porque la exigencia, les vuelvo a repetir, era muy alta, era demasiado, pero aun así hubo acuerdo por parte de ellos en aceptar lo que con tanto esfuerzo y gran sacrificio les hicimos llegar.
—¿En algún momento han hablado con él, han tenido contacto, lo han escuchado o sólo ha sido por internet?
—A Rafael directamente no lo han querido comunicar, para poder nosotros entregar el recurso o el monto que ellos habían aceptado, como familia su hija y yo les exigimos la prueba de vida, en un secuestro no se puwde entregar el rescate, no se puede dar el pago del rescate sin antes tener una prueba de vida, que te motive, que te haga sentir que tu ser querido se encuentra con vida, afortunadamente ellos aceptaron, nos mandaron que le hiciéramos tres preguntas, las hicimos de manera muy personal y familiar, preguntas que solamente Rafael pudo haber contestado. En el momento de cerrar la negociación él estaba consciente al responder las preguntas, como le vuelvo a repetir, que para nosotros nos llenó de mucha fortaleza saber que realmente las contestaciones venían de parte de Rafael.
—¿No tenían duda de que quien escribía los correos era otra persona que se aprovechaba de la situación?
—No, porque en todo momento estuvimos al pendiente de que se tratara de la misma persona y, efectivamente, todo el tiempo estuve negociando sólo con esa persona, que realmente fue sin ninguna duda, fue él quien recibió el dinero.
—¿Las autoridades se han mantenido al margen de esta situación?
—No hemos querido tener el apoyo por parte de la Procuraduría para no poner en riesgo más la vida de Rafael, porque si de por sí es un riesgo grande que él esté en manos de esa persona, aun así, con la policía interviniendo el riesgo iba ser más grande, por eso se han mantenido al margen, nos han brindado el apoyo, pero hasta el momento no lo hemos aceptado.
—¿Han tenido el apoyo del PRD?
—Del partido hemos tenido el apoyo moral como militante que es Rafael, siempre lo vamos a tener, creo, pero desgraciadamente no hay nadie que pueda hacer cambiar, solamente el poder del Señor, quien va a toma una decisión, es el Señor quien puede ablandarles el corazón a las personas que lo tienen, porque nosotros como familia hemos hecho hasta lo imposible para que Rafael esté con nosotros, como familia un gran esfuerzo por el cariño que le tenemos.
La esposa del ex alcalde de Coyuca de Benítez dijo que Ariza Bibiano es un gran ser humano que no merece pasar por estas circunstancias, y “créanme porque donde quiera tiene amigos, enemigos se les desconoce, no sabemos cuál es el móvil de todo esto, hacia dónde va encaminado, porque si realmente es un secuestro éste se culmina al hacer el pago del rescate y queremos saber, señores, qué está pasando con ustedes, por qué han pasado tantos días y no lo han liberado”.
Informó que el pago del rescate lo hicieron fuera del estado porque esa fue la condición de los secuestradores, e insistió en que ya lo liberen, que regrese sano y salvo a su hogar, “nos preocupa cómo se encuentra Rafael, no sabemos qué tanto daño puede tener, psicológico y físico por el secuestro”.
Dijo que Ariza Bibiano, de 53 años, cuando se lo llevaron hace tres meses estaba en perfectas condiciones de salud.




