Pavimentan colonos las calles de Ahuacatitlán y OPCG de Chilpancingo para tener transporte urbano
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Unas 120 familias de las colonias Ahuacatitlán y Organización de Pueblos y Comunidades de Guerrero (OPCG) cumplieron su segundo día de trabajo para revestir de cemento su accidentada calle por lo que exigieron al Ayuntamiento de Chilpancingo y a la dirección de transportes que les den una ruta de transporte urbano.
El presidente de la OPCG, Pedro Nava, dijo que entre los vecinos de ambas colonias lograron juntar 300 mil pesos para comprar cemento y con eso arreglar el acceso de la periférica colonia, además todos ayudan con la mano de obra.
Dijo que el director de transportes Juan Larequi Radilla ya autorizó una ruta que llegue a la parte alta de la zona, pero no han enviado las combis porque los choferes se quejan que la entrada está en malas condiciones y daña las unidades.
Las colonias se encuentran en la periferia al sur de la ciudad, un taxi cobra desde el centro hasta ese lugar, entre 130 y 150 pesos y de acuerdo al presidente de la colonia, en su mayoría, la gente que ahí vive se dedica al trabajo de albañilería, los varones, y a hacer labores domésticas, las mujeres, para tener un ingreso.
El dirigente informó que los vecinos acudieron al Ayuntamiento con el alcalde con licencia cuando estaba en funciones, Héctor Astudillo Flores, pero “nunca quiso ni venir a visitarnos, nunca nos apoyó, esperemos que el que viene, Mario Moreno Arcos, nos ayude”.
También agregó que ha hecho gestiones ante el gobierno del estado pero tampoco los ha ayudado “pedimos la introducción de un tubo de drenaje de más diámetro porque metieron uno muy pequeño y ya se tapó”.
Los vecinos que se cooperaron y acudieron a reparar el camino de terracería son 80, de acuerdo al censo. La OPCG se fundó hace 10 años y la colonia Ahuacatitlán tiene más de 15 años sin contar con el servicio de transporte.
Recordó que el servicio de energía eléctrica lo conectaron los mismos vecinos, “no tenemos el apoyo de ninguna autoridad, todo lo hemos hecho por cooperación y por la necesidad que tenemos”.
Consideró que si ayer terminaban el trabajo, la ruta podría operar a partir de este viernes “tenemos una cita para el miércoles con Larequi Radilla para que nos diga cuándo empiezan a operar las dos urvans en nuestra ruta”.
Consideró que es urgente que se les dé el servicio de transporte “porque nuestros niños bajan a las seis de la mañana, todavía está oscuro y por todo el camino hay muchas víboras, ahorita que estábamos chaponando salieron varias”.
Con el camino revestido de cemento, esperó que ya no haya pretexto de las autoridades de enviar camiones recolectores de basura porque les han dicho que no suben a la colonia porque los camiones se podrían averiar.
“No sube tampoco la policía municipal, dicen que el camino está en pésimas condiciones, no nos quieren dar ningún servicio”.
Para hacerse de agua, señaló que los vecinos compraron cientos de metros de manguera y acondicionaron una salida natural de agua, un manantial para distribuirse el líquido pues tampoco hay sistema hidráulico en el lugar.
Durante la visita a la colonia, se vio pasar a varios niños cargando unas pesadas mochilas, además de señoras y señores que transportaban sus compras en el mercado y algunas tiendas departamentales, en una empinada subida de unos 600 metros, sólo a la primera colonia.
El trabajo de los vecinos consistió en poner un revestimiento de cemento en el centro de la calle, en unos 400 metros de la parte más accidentada.




