EDITORIAL
* Alcaldes quedarán impunes
Impunidad. ¿Qué pasará con los alcaldes que dejaron deudas injustificables en sus municipios? ¿Habrá castigo o impunidad? ¿Qué hacer con los presidentes municipales que brincan de un cargo de representación popular a otro, de alcalde a diputado, por ejemplo? ¿El fuero les garantizará impunidad? ¿Qué se está haciendo –por los diputados, funcionarios gubernamentales, universidades, órganos de control y fiscalización, ciudadanos– para que las autoridades municipales que dejan en la quiebra a un municipio no queden impunes, aun cuando presenten su cuenta pública en tiempo y forma?
Estas preguntas hoy no tienen respuesta porque no hay un marco jurídico ni un desarrollo institucional que obligue a responder a los presidentes municipales –aunque no solo a ellos– por los recursos que reciben, el ejercicio de los mismos, y el cumplimiento de los objetivos sociales para los que reciben esos recursos; es decir, a realizar una verdadera rendición de cuentas.
Antes las acciones equivocadas y los malos gobiernos municipales sólo duraban tres años; hoy, con las deudas que están dejando, las consecuencias trascenderán a la siguiente o incluso a las siguientes administraciones municipales, en una espiral que se antoja imparable.
Otra de ayuntamientos. Hace unas semanas, el ayuntamiento de Chilpancingo se comprometió públicamente en un desplegado de media plana, publicado en este diario el 11 de julio, a que “estamos trabajando en coordinación con el ITAIG (Instituto de Transparencia y Acceso a la Información del estado) y la Contraloría General del Estado para que al término de nuestra administración (la que encabeza Tulio Samuel Pérez Calvo) el próximo mes de septiembre, el ayuntamiento de Chilpancingo cumpla a cabalidad lo señalado en la Ley de Transparencia”.
Faltan 26 días para que entregue la administración y el único cambio que hizo el ayuntamiento fue colocar con letras grades el vínculo Transparencia en la página principal de su portal electrónico, pero la información es la misma que publicaba antes de su desplegado.
Si se revisa al azar, se encuentra uno con que la información sobre obra pública es de 2010 y no hay ninguna propuesta de inversión donde se detalle cada una de las obras; no hay información de cabildo, los acuerdos que toman, y sólo hay un calendario de 2010; no están los informes que cada año debe rendir el alcalde, sólo el de 2009, y la información financiera que presentan corresponde a 2010 (para ver una página web que sí informa, consultar el portal del ayuntamiento de Tlajomulco, Jalisco).
El beneficio de la duda. ¿Qué indicios hay de que los presidentes municipales electos serán mejores en transparencia? Hasta hoy, ninguno de los alcaldes electos a título personal ha declarado que su gobierno será transparente y promoverá la participación ciudadana.
Aunque durante sus campañas, la mayoría de los alcaldes navegó con la bandera de que los suyos serán gobiernos abiertos y democráticos, no hay mucho optimismo, pero por lo menos aún tienen el beneficio de la duda.
El único pronunciamiento fue a través del contralor general del estado, que en una reunión con alcaldes electos de la Costa Chica expresó que “las nuevas autoridades municipales de Guerrero asumirán el compromiso con sus gobernados y las autoridades estatales de publicar en el portal de Internet de sus correspondientes ayuntamientos, el resultado de sus acciones como una muestra de transparencia”.
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