Desterrar la cultura de “la transa”, pide Calderón en homenaje a empresario
Mayolo López / Agencia Reforma
Monterrey
Con la figura del recién desaparecido empresario Roberto Gon-zález Barrera como ejemplo de solidaridad y altruismo, el presidente Felipe Calderón abogó ayer por desterrar la cultura de la transa en México.
Acompañado por el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, el mandatario federal inauguró el Centro de Atención Telefónica que lleva el nombre del fundador de la empresa Gruma, fallecido el pasado 25 de agosto a causa de un cáncer pancreático.
“¿Cómo avanzar en la vida? ¿Cómo tener éxito en la vida? Yo creo que en México se entrelazan muchas cosas. Y creo que en esa polémica de los valores que sean los que guíen a la sociedad mexicana, estará, en buena medida, el destino de México. Hay, desde luego, una cultura del abuso sobre los demás, una cultura que impregna, incluso el mal; hay una cultura, también que debemos desterrar y que es cierta cultura de la transa, del abuso y de la palanca”, explicó.
Ante un centenar de invitados, el presidente también hizo notar que hay una cultura de la que los gobernantes son responsables: la de la dependencia y del arreglo con el poderoso.
En ese tono, Calderón dijo entonces que González Barrera es el paradigma de la cultura del esfuerzo y del trabajo.
Hace aproximadamente dos años, el empresario colocó la primera piedra del centro inaugurado ayer, con una inversión de 620 millones de pesos y que dará empleo a unas 2 mil 700 personas.
En alusión al slogan del Grupo Banorte, que también fundó González en 1992, el Gobernador de Nuevo León dijo que el empresario “es el hombre fuerte de México”.
Crédito escaso
Orador durante la ceremonia, el ex gobernador del Banco de México y actual presidente del Consejo de Administración de Banorte, Guillermo Ortiz Martínez, lamentó que la penetración del crédito bancario al sector privado sea de las más bajas en América Latina.
Explicó que 18 por ciento del Producto Interno Bruto representa el crédito que aporta toda la banca a la iniciativa privada; en comparación, dijo, Brasil tiene alrededor de 50 por ciento del PIB en crédito otorgado y Chile cerca de 90. Además, el 80 por ciento de las pequeñas y medianas empresas, según la última encuesta del Banco Interamericano de Desarrollo, carece de acceso al crédito.
En opinión de Ortiz Martínez, la historia de la banca en México ha sido muy accidentada, desde la nacionalización de los años 80, hasta su posterior privatización a principios de los 90 y la quiebra generalizada con motivo de la crisis del 95.
Calderón reconoció que era cierto lo que había planteado Guillermo Ortiz, por lo que México, dijo, necesita incrementar notablemente su penetración bancaria.
“Tiene que llegar el día en que todos los mexicanos o, al menos, la gran mayoría, tengan una cuenta bancaria y tengan posibilidad de obtener un crédito en un banco, por modesto y por pequeño que sea, como ocurre en otros paíse”, expuso.
Más tarde, en Pesquería, donde supervisó la construcción de un complejo siderúrgico, Calderón afirmó sentirse orgulloso por haber puesto parte de la semilla del nuevo México que asoma en el horizonte: competitivo, ganador y generador de empleo en la economía.
“Un México que sale adelante no por dádivas ni limosnas, sino que sale adelante por el trabajo de su gente, por sus trabajadores, sus ingenieros, sus amas de casa y sus jefas de familia”, señaló.




