Pactan Calderón y Peña Nieto transición tersa para garantizar estabilidad en el país
Mayolo López y Claudia Guerrero / Agencia Reforma
Ciudad de México
El presidente Felipe Calderón y el presidente electo, Enrique Peña Nieto, pactaron ayer impulsar una transición tersa, ordenada y transparente para garantizar la estabilidad del país durante el proceso de cambio de gobierno.
Los políticos se reunieron anoche en Los Pinos para arrancar formalmente la transición. Después de una reunión privada de casi una hora, el panista y el priista anunciaron que llegaron a un acuerdo de colaboración que evite afectaciones en la marcha de la administración.
“El objetivo es que la transición se realice de la manera más tersa posible, en un entorno de estabilidad política y económica (para) que la ciudadanía no se vea afectada en cuanto a los servicios públicos y los apoyos que recibe por parte del gobierno, por un proceso de carácter administrativo”, argumentó el mandatario saliente.
Calderón y Peña Nieto hablaron de la importancia de cuidar la estabilidad macroeconómica, aunque el primero hizo notar que entregará el país con sólidas bases en la materia.
“Le comenté que el país tiene sólidas bases en materia económica, social, política (y) de seguridad, que son un importante punto de partida para la próxima administración, pero que muchos de sus elementos son, verdaderamente, un patrimonio que hay que aquilatar”, destacó.
Desde las escalinatas de la residencia Miguel Alemán y acompañados de sus más cercanos colaboradores, los protagonistas de la transición intercambiaron agradecimientos y felicitaciones. De hecho, Calderón dijo que celebraba que en estas primeras conversaciones “haya habido una expresión de una serie de coincidencias que permitirá no sólo que esta transición sea tersa, transparente y eficaz, sino que, también, la próxima administración pueda iniciar con el impulso y el vigor que se requiere para completar los cambios y la transformación del país”.
El primero en hacer uso de la palabra, Peña Nieto, adelantó que se tomarán todas las medidas necesarias para preservar la estabilidad del país en el ámbito económico, social y en la gobernabilidad.
“Quiero señalar de manera puntual que el objetivo de esta transición armoniosa e institucional tiene por propósito no interrumpir el funcionamiento de la administración ni durante el proceso, ni tampoco al inicio de la próxima administración”, sostuvo el priista.
El mexiquense dijo que tiene el interés de reforzar e imprimir a su gobierno una mayor eficacia para la concreción de logros y resultados.
Con semblante serio, Calderón ofreció a Peña Nieto total apertura para entregarle la información que sea necesaria que le permita tomar las riendas del gobierno en las mejores condiciones.
Tras la presentación formal de Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong como cabezas del equipo de transición peñista, el michoacano anunció que su equipo, en el gobierno, tendrá listas a las contrapartes para colaborar.
El ex gobernador del Estado de México agradeció la disposición de Calderón y adelantó que aprovechará los casi tres meses de transición para reunir la mayor cantidad de información posible, realizar diagnósticos de fondo y preparar la puesta en marcha de acciones y programas que le permitan cumplir con sus compromisos de campaña.
La comparecencia ocurrió en el mismo escenario en el que se dio el arranque de la transición entre Ernesto Zedillo y Vicente Fox, hace 12 años, y entre este último y Felipe Calderón, hace seis.
Tras su primera aparición pública juntos, el presidente y Peña Nieto desahogaron una segunda reunión con sus comitivas para afinar los detalles de la ruta de trabajo de los equipos de transición.




