Finaliza la protesta de trabajadores de CAPAMA; logran 30 bases y aumento salarial
Yee Trujillo
Después de cuatro días, ayer por la tarde unos 900 trabajadores que tenían tomadas 13 instalaciones de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) levantaron la protesta tras la intervención del gobierno del estado, que logró la autorización de 30 plazas de base y un aumento salarial de 10 por ciento.
En entrevista, el secretario general de la Sección 27, Ángel Domínguez Cortés, informó que a las 5 de la tarde el director de la paramunicipal, Francisco Velasco Islas, se comprometió a cumplir el pliego petitorio después de la intervención del gobernador Ángel Aguirre Rivero; el secretario general de Gobierno, Humberto Salgado Gómez, y el subsecretario del Trabajo y Previsión Social, Gilberto Cueva González.
“Fueron 30 plazas de base para los trabajadores de contrato y 15 se entregarán el 2 de octubre de este año, 15 el 1 de febrero de 2013 y algo importante aquí para todos es el 10 por ciento de incremento salarial a partir del 1 de octubre, con retroactivo al 1 de septiembre que se pagará el 30 de noviembre”, detalló.
En relación a las deudas de 33 millones y medio de pesos con el ISSSPEG y de 11 millones al ISSSTE, Domínguez Cortés indicó que se acordó que el próximo lunes se reunirán con los directivos de la paramunicipal para determinar cómo se harán los pagos, pero que inicialmente se harán en las dos últimas quincenas que se deben al ISSSPEG por un millón y medio de pesos.
Originalmente el pliego petitorio contenía la autorización de 45 nuevas plazas de base, el pago de los 44 millones de pesos al ISSSPEG e ISSSTE, así como un presupuesto de 5 millones de pesos para recategorización de los trabajadores que, según algunos de los dirigentes, se excede con este aumento del 10 por ciento a 846 empleados adscritos a esta sección sindical.
Domínguez Cortés indicó que además obtuvieron incrementos de bonos económicos para becas, paquetes escolares y guarderías, aunque no precisó cantidades ni dio un tiempo determinado para que el director de la CAPAMA liquide las deudas, y tampoco hizo mención del pago de horas extra, la entrega de uniformes y herramientas de trabajo, la presencia de personal de seguridad armado en las oficinas, y la autorización de vacaciones pendientes que también pedían los trabajadores.
Finalmente explicó que la reunión privada para la firma del pliego petitorio fue desarrollada durante varias horas “en un centro comercial”, y que estuvieron presentes Cueva González, parte del comité central de la CAPAMA y un representante del secretario general del SUSPEG, David Guzmán Sagredo.
Aunque el suministro de agua potable no fue interrumpido en el puerto a consecuencia de este paro de labores y la toma de las 13 instalaciones, cientos de acapulqueños no pudieron realizar sus pagos ni efectuar trámites administrativos, además de que el municipio se quedó sin personal operativo que reparara las fugas o alcantarillado, lo que causó pérdidas millonarias a la paramunicipal.
Al mediodía, en entrevista en las oficinas centrales donde continuaban unos 80 trabajadores, mientras Domínguez Cortés recorría las 13 instalaciones de la CAPAMA, el secretario de Trabajo y Conflictos de la sección 27, Apolinar Castrejón Ruano, había dicho que hubo un acercamiento con el director de la paramunicipal pero no se llegó a ningún acuerdo, por lo que el paro de labores y la toma de instalaciones continuaría.
“Lo que pide el secretario Ángel Domínguez Cortés el director no lo acepta, entonces nosotros estamos en la posición de que hasta que él ceda y pues ahorita está metiéndole mano el gobierno del estado, ojalá que esto se pueda resolver hoy”, dijo y explicó que el gobernador se enteró del paro de labores, por lo que funcionarios estatales podrían intervenir en el conflicto durante el día.
“El secretario general del SUSPEG, David Guzmán, fue requerido precisamente por el gobierno del estado para que interviniera entre la Dirección General del CAPAMA y el sindicato, en este caso con Ángel Domínguez”, agregó Castrejón Ruano.
Además, indicó que lo que el director de la CAPAMA les ofrecía para recategorizaciones era “un retroceso de administraciones pasadas”, porque les propone “una cantidad de risa” bajo el argumento de que “no hay dinero” en el organismo, por lo que ahora pedían un incremento salarial para todos los trabajadores.
Pero a las 5 de la tarde finalmente hubo acuerdos entre las partes y los inconformes liberaron las oficinas.




