Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Clausura Profepa la obra completa de la marina Majahua por incumplir la MIA

Karla Galarce Sosa

 

 

A una semana de que inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuraron de manera parcial la construcción de la marina de playa Majahua, en Puerto Marqués, ayer, tras dos días de una segunda inspección colocaron sellos, por lo que la obra ya está completamente suspendida por causar daños en la línea de costa e incumplir con las condicionantes de la Manifestación de Impacto Ambiental.

Por su parte, Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD) rechazó la clausura y el representante de la empresa se negó a recibir el acta de clausura e inspección de la Profepa, según dijo el delegado Joel Tacuba García, quien admitió que el relleno afectó las corrientes marinas en la zona.

Joel Tacuba descartó que la actuación de la dependencia y la clausura total hayan respondido al exhorto que hicieron los senadores, e indicó que se pedía una revisión a los trámites que hizo el GMD ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), encargadas de aprobar la MIA y la concesión en el agua.

Explicó que se trató de una nueva visita “muy minuciosa” para verificar términos y condicionantes de la autorización que entregó la Semarnat para circunstanciar las posibles violaciones que generara el proyecto.

Declaró que “se encontró que (la empresa) rellenó una superficie mayor a la autorizada y con estas agravantes se emitió como medida de seguridad la clausura total temporal del proyecto”.

Los habitantes de Puerto Marqués señalaron que con el relleno de más de una hectárea del mar la obra provocó el cambio de corrientes, lo que derivó en la afectación de la infraestructura de algunos restaurantes, así como la reducción de unos 250 metros de playa y la desaparición de especies marinas por la constante descarga de aceites y líquidos al mar.

Joel Tacuba especificó que GMD rellenó dos mil metros más de la superficie autorizada en el mar, cuando lo aprobado en el MIA fue de 10 mil metros cuadrados.

Abundó que la afectación a terceros no se establece en el acta de inspección, sin embargo dijo que “se ve a simple vista”, aunque la empresa sí cumple con las condicionantes ambientales.

Al preguntarle cuáles fueron los incumplimientos de la empresa en términos ambientales, el funcionario federal respondió que “la línea de costa cambió, la morfología de las corrientes marinas que se modificaron y se aprecia claramente una inestabilidad al formarse una nueva área de playa y desaparecer otra. Lo que se establece es que lo anterior es derivado del proyecto porque al momento de hacer la construcción no se adecuó a lo que originalmente se había planteado”.

Reiteró que el cambio en los materiales utilizados, a los anunciados en el MIA, reducen también el flujo de las corrientes marinas y, por ende, ese factor pudo influir en el cambio de morfología de las corrientes marinas y las líneas de costa.

Afirmó que la empresa cuenta con cinco días a partir del día de la clausura para responder.

Dijo que para realizar la segunda visita de inspección, la Profepa cerró el procedimiento que abrió la semana pasada, por lo que se entregó una notificación a la empresa constructora. “Ahorita revisamos prácticamente todas las condicionantes para encontrar alguna otra agravante”.

–¿Esta revisión obedece a algún llamado que haya hecho el titular de la Profepa en la reunión que tuvo con los restauranteros afectados y el gobernador en Casa Guerrero? se le preguntó.

– Hubo una reunión el martes y estuve presente (…) a lo que se comprometió el procurador fue que se haría una revisión minuciosa y que si se hallaban elementos graves para proceder haríamos una clausura total adicional o distinta a la que ya habíamos realizado. El compromiso fue atender el reclamo de los que se presentaron de Puerto Marqués y que la Profepa actuaría en una revisión a detalle.

Negó que el punto de acuerdo que emitieron los senadores, haya influido en la clausura. “El punto de acuerdo establece un llamado a Semarnat y a la SCT para que revisen a fondo el proyecto y, en caso de que encuentren que haya afectaciones derivado del mismo, pues debía ser modificado e incluso, revocada la concesión”.

A Tacuba García se le comentó que desde enero comenzaron las protestas de los pobladores de Puerto Marqués y exigieron la revisión del proyecto, a lo que respondió: “cuando nosotros hicimos la primera visita de inspección el proyecto no llevaba un avance significativo y por lo tanto no encontramos incumplimiento en la autorización. Ahora hay irregularidades con las autorizaciones y estamos actuando. Damos seguimiento a los proyectos autorizados por Semarnat, no actuamos con base en la presión social, no es nuestra tarea, nosotros tenemos que ser objetivos y sólo debemos recordar que las afectaciones no son de hace ocho meses, sino de dos meses cuando mucho porque también recordemos que ha habido fenómenos meteorológicos que han afectado”.

Los trabajos de la marina seca, donde se hallaron vestigios arqueológicos están detenidos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y antes, habían sido clausurados también por la Profepa, aunque posteriormente registraron su MIA en la Semarnat.

El mes pasado, el mar derrumbó el muro de contención en dos restaurantes del bloque tres en Puerto Marqués.

Protección Civil estatal emitió un dictamen por el riesgo de que más muros, podrían colapsar y acordonó cuatro locales de esa misma zona.

En enero pasado, prestadores de servicios turísticos y restauranteros que se dijeron afectados por la construcción iniciaron un plantón en la zona y detuvieron los trabajos durante dos meses.

Luego levantaron el plantón, sin embargo los marquesanos hicieron una demanda contra GMD, así como contra líderes de la Confederación de Trabajadores Campesinos (CTC), que además ostenta el contrato colectivo de trabajo para esa obra, por delitos ambientales.

468 ad