Protesta con cacerolas suena otra vez en Argentina contra el gobierno de Fernández
EFE / DPA
Buenos Aires
Las ruidosas protestas con cacerolas volvieron ayer a registrarse con fuerza en las calles de Buenos Aires y en otras grandes ciudades de Argentina, con manifestantes que reclaman cambios en las políticas de la presidenta argentina, Cristina Fernández.
El nuevo “cacerolazo”, convocado a través de las redes sociales, tuvo amplia convocatoria en distintos puntos de la capital argentina, incluyendo la Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo, y en ciudades como Mendoza, Rosario, La plata, Córdoba, Santa Fe y Bariloche, según imágenes trasmitidas por la televisión local.
Estas protestas suceden a otras, menos masivas que las de ayer, realizadas en junio pasado, también con consignas en contra de las políticas del Gobierno, como las restricciones cambiarias, y contra una eventual reforma constitucional para habilitar a Fernández un tercer mandato presidencial.
Uno de los focos de mayor concentración de manifestantes fue en la intersección de las avenidas Santa Fe y Callao, al pie del Obelisco porteño y en la propia Plaza de Mayo, fuertemente custodiada.
Allí se vieron banderas argentinas y carteles con consignas como “por la defensa de la Constitución nacional”, “contra la inseguridad”, “contra la re-reelección”, “por la defensa de las instituciones”, por una “Argentina sin corrupción” y “contra el corte de libertadores”.
Mientras las protestas se desarrollaban en distintos puntos del país, Fernández precedía un acto en la norteña ciudad de San Juan, donde en su discurso hizo una fuerte defensa de su Gobierno.
“Contra la cadena nacional del desánimo, el miedo y el pesimismo, estamos millones de argentinos que creemos en este proyecto nacional, popular y democrático”, afirmó la mandataria.
Fernández aseguró que “hubo horribles gobiernos que hundieron a la Argentina en crisis institucionales, sociales y culturales”.
“Yo nerviosa no me voy a poner, que se queden tranquilos”, dijo la jefa de Estado, mientras los asistentes al acto, incluido el gobernador de San Juan, el oficialista José Luis Gioja, coreaban “para Cristina la reelección”.
Según una encuesta de la consultora privada Management & Fit difundida hace dos semanas, la imagen positiva de Cristina Fernández cayó en julio pasado al 30 por ciento, mientras que la mala trepó al 39.3 por ciento, mientras que para un 25 por ciento la imagen presidencial es “regular”.
Ex vicepresidente tuvo “certeza” de sobornos en Senado
El ex vicepresidente argentino Carlos “Chacho” Alvarez afirmó ayer que tuvo la “certeza absoluta” del pago de sobornos en el Senado en 2000 durante el gobierno del FREPASO que estaba encabezado por el ex jefe de Estado Fernando de la Rúa (1999-2001).
Alvarez declaró ayer como testigo en el juicio que se sigue contra De la Rúa y otros acusados por el presunto pago de sobornos a senadores para la aprobación de la ley de Reforma Laboral, en abril de 2000.
El ex vicepresidente dijo que “estaba convencido políticamente que los sobornos existieron” y aseguró que no le hubiera “sorprendido” que el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique “haya participado” del ilícito.




