Octavio Klimek Alcaraz
Recuento de los pendientes: Conservación de la biodiversidad y Áreas naturales protegidas
El pasado 1 de septiembre, el presidente Felipe Calderón presentó ante el Congreso su 6 Informe de Labores. Con ello terminan prácticamente los trabajos del actual gobierno. Por ello estamos tratando de hacer un recuento inicial de los principales pendientes en materia ambiental y de los recursos naturales.
En este artículo presentaremos datos sobre el tema de la conservación de la biodiversidad y áreas naturales protegidas. La fuente de la información es oficial, la de la propia Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el texto del 6 Informe de Labores.
Se reconoce que en México existen una buena parte de las especies del mundo, prácticamente una de cada 10 especies conocidas vive en México. En el caso de los mamíferos se tienen 535 especies conocidas, el 12.2 por ciento de las especies de mamíferos conocidas en el mundo; existen mil 096 especies conocidas de aves en México, estas representan el 11.8 por ciento de las especies de aves en la Tierra; los reptiles tienen registradas 804 especies, lo que representa el 9.8 por ciento de las especies de este grupo en el mundo; de los peces se tiene un registro de 2 mil 692 especies, lo que significa que el 9.6 de los peces conocidos planeta se encuentran en el país; para los anfibios se tiene un registro de 361 especies conocidas en el país, lo que representa el 7.6 por ciento de los especies de anfibios del planeta; existen además 25 mil 008 especies conocidas de plantas vasculares, estas son el 9.2 por ciento de las especies conocidas de plantas vasculares en la Tierra.
Sin embargo, también se sabe que en la larga lista roja de especies en riesgo de México, identificadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, 443 especies de reptiles están en alguna categoría de riesgo, lo que representa el 55.1 por ciento de las especies de reptiles en el país; 291 especies de mamíferos están en alguna categoría de riesgo, esto equivale al 54.4 por ciento de las especies de mamíferos en el país; 194 especies de anfibios están en alguna categoría de riesgo, lo que significa el 53.7 por ciento de las especies de anfibios en el país; 392 especies de aves están en alguna categoría de riesgo, esto representa el 35.8 por ciento de las especies de aves en el país; 204 especies de peces están en alguna categoría de riesgo, que representan el 7.6 por ciento de las especies de peces en el país; y 979 especies de plantas vasculares están en alguna categoría de riesgo, lo que equivale a sólo el 3.9 por ciento de las especies de planatas vasculares en el país.
Además, conforme a la citada Norma Oficial Mexicana 059 se reconoce que hay 71 nuevas especies y subespecies en categoría de “riesgo”, en comparación con la emitida en el año 2001.
No debe obviarse que se sabe que dicha norma se publicó después de varios años de haber sido concluida, por lo que seguramente está desfasado con la realidad actual. Si se quiere realizar una protección efectiva de las especies en riesgo.
Se atribuyen como principales causas de la pérdida de la diversidad biológica a la pérdida y fragmentación de hábitats o espacios de vida; el aprovechamiento irracional y no sostenible de los recursos naturales; el cambio climático; la propagación de especies exóticas invasoras, entre otras amenazas, casi todas relacionadas a la actividad humana.
Una de las principales soluciones a esta problemática con el claro objetivo para conservar la biodiversidad es a través de la protección de ecosistemas y especies mediante el establecimiento de áreas naturales protegidas.
Por ello, la importancia para el país de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) es indiscutible. Las 174 áreas naturales protegidas administradas por la Conanp se extienden sobre más de 25 millones de hectáreas, equivalentes al 12.9 por ciento de la superficie del territorio nacional. Aunque en la actualidad se considera que en estas áreas naturales protegidas se encuentran parte de los ecosistemas representativos del país y su biodiversidad, estamos ciertos, que en los próximos años se seguirán proponiendo nuevos nichos de conservación en México.
Lamentablemente pocas de estas zonas se encuentran decorosamente atendidas por la Conanp. Conforme al anexo estadístico del 6 Informe de Labores, la meta para fines del 2012 es lograr que 49 de las 174 áreas naturales protegidas cuenten con personal operativo y actividades de conservación. Es decir, existirán 125 áreas naturales protegidas todavía sin personal operativo y actividades de conservación, lo que equivale al 71.8 por ciento de las áreas naturales protegidas. Sin embargo estas 49 áreas naturales protegidas con personal operativo y actividades de conservación abarcan una superficie total de 16 millones de hectáreas, lo que representa el 64.0 por ciento del total de las 25 millones de hectáreas bajo decreto de área natural protegida. Es decir, la estrategia de la Conanp es priorizar las grandes áreas naturales protegidas, como son las reservas de la biosfera con personal operativo y actividades de conservación.
No debe de dejar de observarse que las 16 millones de hectáreas con personal operativo y actividades de conservación equivalen sólo al 8.2 por ciento del territorio nacional, lo que contrasta con el 12.9 por ciento del territorio nacional bajo decreto de área natural protegida.
Aunado a esto, casi todas las actuales y seguramente también las futuras áreas naturales protegidas se encuentran sujetas a presiones y conflictos de diverso tipo. Lo anterior está causando, en muchos casos, que éstas se encuentren en riesgo, claro ejemplo es el caso del Parque Nacional El Veladero, proveedor de servicios ambientales y paisaje, fundamentales para el destino turístico del puerto y ciudad de Acapulco, y que es sujeto cotidianamente a la presión de los asentamientos humanos en su entorno, hasta el caso del Área de Protección de Flora y Fauna de Cuatro Ciénegas en el estado de Coahuila, una maravilla de México, en donde sus lagunas se encuentran amenazadas por falta de agua y con ella mueren especies de peces únicas en el planeta.
Debe señalarse que en general en casi todas las áreas naturales protegidas se deben combatir factores de deterioro ambiental, como el cambio de uso de suelo, el clandestinaje forestal, y aplicar políticas de conservación que logren armonizar el desarrollo de las comunidades bajo influencia de la reserva.
La situación se complica al revisar los problemas que lleva arrastrando la Conanp, por terribles defectos de planeación al decretarse áreas naturales protegidas desde el pasado siglo XX. Por ejemplo, a fines de noviembre de 2007, fue presentado el informe Análisis de vacíos y omisiones en conservación de la biodiversidad terrestre de México: espacios y especies” (Conabio-Conanp-TNC-Pronatura-FCF, UANL. 2007. Análisis de vacíos y omisiones en conservación de la biodiversidad terrestre de México: espacios y especies. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, The Nature Conservancy-Programa México, Pronatura, A.C., Facultad de Ciencias Forestales, Universidad Autónoma de Nuevo León, México). (Ver artículo de un servidor El Sur, 16 de febrero del 2008).
El informe fue realizado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), con la colaboración de diversas instituciones y especialistas.
Este análisis partía de la estrategia de identificar los vacíos y omisiones en conservación de las áreas naturales protegidas, del país. Para ello se comparó su ubicación con relación a los sitios prioritarios para la conservación de la diversidad biológica del país y sus ambientes.
Uno de sus resultados fue que los sitios terrestres prioritarios para la conservación cubren 30.4 por ciento del territorio mexicano (594 mil 894 km cuadrados). De esta superficie sólo el 12.9 por ciento se encuentra protegidas por ANP federales, estatales y municipales, es decir, poseen una superficie protegida en ANP (lo que equivale al 3.9 por ciento de la superficie del país).
Esto querría decir, conforme a estos datos del análisis, que la ubicación de un gran número de áreas naturales protegidas en México se encuentra fuera de los sitios terrestres prioritarios para la conservación. Es decir, hay un evidente sobre representación de algunas ecorregiones, de determinados ecosistemas y su biodiversidad en el país en las áreas naturales protegidas del país (alrededor del 8 por ciento del territorio nacional bajo decreto). Lo anterior, no significa necesariamente que muchas de estas áreas no incluidas en los sitios prioritarios, no tengan un papel importante en la preservación de servicios ecosistémicos, o que protegen distintos componentes de la biodiversidad no incluidos en el estudio.
Finalizo señalando, que de dicho análisis se concluía, que no sólo hay que corregir omisiones por sobrerepresentación. Al mismo tiempo hay que aumentar la superficie destinada a la conservación para cubrir de manera más representativa a la biodiversidad del país en sus diferentes escalas. Se trata de sostener determinados procesos ecológicos o mantener poblaciones viables de especies nativas con dicho aumento de la superficie de conservación del país.
Ese es el reto de la conservación de la biodiversidad y las áreas naturales protegidas en México.




