Aborda la cinta Obediencia perfecta los abusos del padre Marcial Maciel
Jorge Santamaría y Cirze Tinajero / Agencia Reforma
Ciudad de México
La película Obediencia perfecta, ópera prima de Luis Urquiza que aborda los abusos del padre Marcial Maciel, líder de los Legionarios de Cristo, contra varios menores, ni critica a la Iglesia ni a la religión, se trata de un drama que refleja el nivel de maldad con la que puede obrar un ser humano.
Explicó lo anterior en entrevista telefónica el actor Juan Carlos Colombo, quien encarna a Maciel en su faceta adulta en el filme, el cual acaba de concluir su rodaje, en total secretismo, y aún no tiene fecha de estreno en México.
“No se apuntó a ninguna especie de amarillismo ni a pegarle al monstruo que fue (Maciel) o a ser un producto acusatorio, el objetivo fue dar una reflexión de cómo cada uno de nosotros podemos tener un comportamiento oscuro, incluso un padre Maciel dentro”, destacó Colombo.
Precisó que su colega Juan Manuel Bernal interpretará también a Maciel, quien en el filme se llamará Ángel de la Cruz, pero en su juventud.
El brazo derecho de De la Cruz será el padre Galaviz, papel que corrió a cargo de Juan Ignacio Aranda, quien rodó su participación en la película hasta finales de agosto en diferentes locaciones del Ajusco y en una hacienda en Chalco, Estado de México.
“Interpreto a un maestro de latín y de religión del seminario de Los Cruzados de Cristo (en franca referencia a Los Legionarios de Cristo) y el padre Ángel de la Cruz es mi superior. No se ve (que es mi personaje el que le lleva los niños), pero lo suponemos. Eso sí, el padre Ángel le tiene una alta estima a mí papel porque es un gran profesor, que les habla maravillas a los niños de Los Cruzados y del propio de la Cruz”, contó Aranda en charla telefónica.
Agregó que el filme fue escrito por el propio Luis Urquiza, quien estudió con los Legionarios de Cristo en su infancia, pero no por ello, advirtió, es autobiográfico.
“Él fue un alumno de los Legionarios durante su infancia, no vivió ningún momento desagradable, pero sí recuerda situaciones de mucha tensión y disciplina sacerdotal, lo cual le chocó. Años después él escribió esta historia que ahora dirige él mismo. Pero se trata el tema, tan terrible, tan bochornoso y poco agradable, con mucha inteligencia. Hay objetividad, en ningún momento se ven desnudos o escenas desagradables. Y la película está basada en una de las acusaciones principales que hubo de una de las víctimas de Maciel”, aseguró Aranda.
La víctima en cuestión, de acuerdo con Colombo, es interpretada por Alfonso Herrera, quien no estuvo disponible para entrevista.
“Efectivamente, hay escenas muy fuertes donde retratamos las atrocidades de Maciel. Fueron muy difíciles porque son secuencias muy complejas de ejecutar (abuso de menores). Sin embargo, contamos con la ayuda de jóvenes actores, acompañados de sus padres, para supervisar las acciones, que estuvieron muy bien rodadas, trucadas y con la verosimilitud necesaria, todo gracias al trabajo de fotografía”, reveló Colombo.
Añadió que la cinta se rodó durante julio y agosto, y que el hermetismo con el que se hizo fue para evitar malinterpretaciones o controversias que pudieran afectar su plan de trabajo.
“Salió un comunicado del Episcopado Mexicano aún sin saber de qué trata la película, entonces por eso se ha conservado el secretismo. Queremos que la gente la vea, que reflexioné y no se deje llevar por confusiones generadas por otras personas o instituciones”, resaltó Colombo.
Claudette Maillé, quien también participó en el Obediencia perfecta, expresó que será una cinta que generará polémica por su contenido, pero se negó a dar detalles debido a que firmó un acuerdo de confidencialidad.
“Si la Iglesia habla mal de la película, cometerá un gran error, porque terminará haciéndole publicidad”, comentó el actor Juan Ignacio Aranda.




