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Exoneran al procurador de EU Holder por Rápido y Furioso; reporte revela fallas

Jesús Esquivel / Agencia Proceso

Washington

Un reporte del Departamento de Justicia estadunidense sobre las operaciones de contrabando tolerado de armas a México confirmó los “graves errores” del caso, aunque absolvió al procurador general Eric Holder de haber ocultado información.
Michael E. Horowitz, inspector general del Departamento de Justicia, responsabilizó a altos funcionarios de esta dependencia federal de con actuar negligencia e irresponsabilidad respecto de las operaciones Rápido y Furioso y Receptor Abierto, que permitieron el tráfico a México de unas 2 mil 435 armas de alto poder, entre 2006 y 2010, las que terminaron en manos de cárteles del narcotráfico.
Sin embargo, Horowitz eximió a Holder, en el informe de 472 páginas, de cualquier responsabilidad en el tráfico ilegal supervisado de armas a México, pero recomendó acciones disciplinarias o sanciones administrativas en contra de 21 funcionarios, ex funcionarios, fiscales federales, agentes y ex agentes involucrados directamente en las malogradas operaciones.
El reporte, que este jueves 20 será sometido al escrutinio del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, advierte que fueron las oficinas en Phoenix y en Tucson, Arizona, del Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), las directamente responsables de orquestar las operaciones Rápido y Furioso y Receptor Abierto, respectivamente, con las que traficantes proveyeron a los cárteles del narcotráfico mexicano de un importante arsenal de rifles AK-47 y pistolas de alto poder.
“El inspector general concluyó que tanto la operación Receptor Abierto como Rápido y Furioso fueron diseñadas con graves errores, y que sobre éstas no hubo una supervisión responsable por parte de la oficina regional de ATF en Phoenix, y del fiscal federal en Arizona”, se sostiene en el reporte que divulgó el Departamento de Justicia.
Después de casi dos años de investigaciones y de revisar 100 mil documentos, así como de entrevistar a unas 130 personas, Horowitz establece que fue desde el gobierno del ex presidente George W. Bush, en 2006 y 2007, cuando por negligencia de los funcionarios del Departamento de Justicia se permitió que a través de Receptor Abierto se traficaran a México unas 472 armas, las que terminaron en manos del narcotráfico.
De este arsenal, a la fecha sólo se han decomisado 64 armas.
Las dos operaciones identificadas e investigadas por Horowitz fueron diseñadas por la oficina regional de la ATF en Phoenix, supuestamente para permitir que traficantes reconocidos de armas hicieran comprar múltiples de armamentos, seguirlos y supervisarlos en todo momento.
Y una vez en la frontera sur de Estados Unidos, detener a los traficantes al momento de contactar a sus contrapartes que se encargan de meter ilegalmente las armas a México y con ello desmantelar la red de trasiego.
El reporte apunta que los agentes y funcionarios de ATF no sólo perdieron el rastro de las armas y los traficantes, sino que nunca pudieron identificar a todos los contactos que se encargan de meter las armas a México.

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