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Conmemoran el terremoto de 1985 con un megasimulacro de sismo donde participan miles

Redacción

Con retrasos en los sistemas de alertamiento y desinterés de algunos de los participantes, miles de personas fueron evacuadas de unos 300 inmuebles del puerto en un macrosimulacro por sismo para conmemorar el aniversario del terremoto ocurrido en 1985, que se originó entre las costas de Michoacán y Guerrero.
De acuerdo con la hipótesis de trabajo del macrosimulacro, en punto de las 10 de la mañana ocurrió un sismo con magnitud de 8.2 grados en la escala de Richter con su epicentro en las costas del Pacífico, que afectó principalmente el puerto de Acapulco que resintió un tsunami con olas de más de seis metros. Sin embargo, no fue visible ninguna acción para informar a la población sobre qué hacer en caso de un tsunami.
Al respecto y a pregunta expresa, el director de Protección Civil y Bomberos, Melquiades Olmedo Montes reconoció que “aún no tenemos los estudios isobáricos para ver hasta dónde es la altura que en un momento dado se va a tener que considerar como zona segura o zona refugio, estamos iniciando eso”, y por esa razón se utilizaron puntos de reunión ubicados en zonas bajas, dijo.
En este sentido, el titular de la dependencia explicó que ésta fue sólo la primera parte del Plan Sismo porque en un simulacro que incluya un tsunami también deberían participar la Secretaría de Marina (Semar), y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para transportar a las personas hacia las partes altas, aunque insistió en que Acapulco sí está preparado para enfrentar una contingencia de este tipo porque la población tiene una mayor información teórica; “no tenemos porqué hacer cuentas alegres en ese sentido, nos falta mucho todavía”, agregó.
En el acto oficial, realizado en la explanada de la tienda de supermercado Walmart de la colonia Icacos se observó la participación de unas 250 personas que fueron evacuadas en poco más de cinco minutos, aunque de acuerdo con los números oficiales de Olmedo Montes, éste se realizó en dos minutos y participaron unas mil personas.
El simulacro inició a las 10 de la mañana con el sonido de las alarmas del restaurante Vips, del que salieron lentamente unas 15 personas hacia el punto de reunión ubicado a unos metros de la Costera, sitio que se encontraba obstruido por el puesto a un comerciante semifijo y un carrito del supermercado. Después salieron unos 12 empleados del restaurante El Portón, aunque sólo algunos llegaron al punto de reunión porque otros, riéndose, se colocaron cerca del área de jardineras.
Fue hasta ese momento que comenzó la evacuación de las personas que se encontraban en el supermercado porque las alarmas de la tienda no funcionaron.
Así, la mayoría de empleados y clientes también llegaron lentamente al punto de reunión, mientras unas 40 personas se quedaron observando el ejercicio desde las escaleras y la rampa de acceso a la tienda. Finalmente una persona en silla de ruedas no pudo llegar al punto de reunión porque la rampa para personas con discapacidad estaba bloqueada por una cadena con candado.
Durante la entrevista con los medios, el mismo Olmedo Montes se quejó de que “la misma participación de las personas es apática, es indiferente, lo vimos, la norma señala que tienen que acudir al punto de reunión, entonces algunos se quedaron rezagados hasta que salieron los brigadistas”, y subrayó que el éxito de estos ejercicios también es responsabilidad de la ciudadanía.
El funcionario municipal detalló que unos mil elementos de la Policía Federal, soldados marinos, voluntarios de la Cruz Roja, y empleados de la Subsecretaría de Protección Civil del estado participaron en el macrosimulacro, en el que se utilizaron 53 alertas sísmicas ya establecidas y las 300 nuevas alertas que se distribuyeron recientemente.
A unos metros de este lugar sobre la Costera, frente la discoteca Baby´O, participaron unas 80 personas; otras 15 desalojaron la tienda Office Depot; y unos 40 empleados fueron evacuados del hotel Casa Inn, con la participación de su brigada contra incendios y algunos huéspedes.
En el hotel Calinda, el ejercicio de evacuación de 119 personas tardó más de 12 minutos, porque el edificio de 23 pisos no cuenta con un sistema de alarma y los huéspedes no sabían lo que ocurría en la planta baja hasta que los empleados acudieron a avisarles que debían salir de sus habitaciones.
En el centro de convenciones del Copacabana y del fraccionamiento Club Deportivo fueron evacuadas unas cien personas, mientras que en la sucursal de Bancomer ubicada a unos metros otras cien personas salieron y escenificaron el rescate y ayuda a una “persona lesionada” que fue atendida por paramédicos de la Cruz Roja.

Apatía y molestia en la zona
conurbada

En la zona conurbada el simulacro de sismo se realizó en Aurrera y Coppel, donde se vio la apatía de los clientes por participar, que incluso les causó molestia al tener que salir de los establecimientos como parte del ejercicio.
Acá como en Icacos, segundos antes de las 10 de la mañana en el sonido local de la tienda Aurrera Renacimiento se informó a los clientes que tenían que desalojar el inmueble como parte de un simulacro nacional que se estaba realizando; a pesar de ello, algunos clientes que iban ingresando no hicieron caso y continuaron avanzando al interior.
Sin embargo, los mismos empleados de la tienda los invitaban a salir por seguridad, teniendo que convencer a algunos de dejar el carrito que llevaban, que aún estaba vacío. Otros pensaron en burlar el ejercicio y aunque intentaron escabullirse entre los pasillos, en el recorrido de la brigada interna para supervisar que nadie quedara adentro, fueron detectados y desalojados.
En Aurrera Coloso, unas 80 personas fueron evacuadas sin contratiempos y permanecieron unos 5 minutos en el punto de reunión como parte del ejercicio.
En otra zona de la ciudad, en la escuela Francisco Villa, de la colonia del mismo nombre, unos 400 niños salieron del edificio con dificultad porque las escaleras eran insuficientes para la evacuación.
En el hospital Vicente Guerrero, unas 800 personas entre derechohabientes del Seguro Social y médicos evacuaron las instalaciones en un tiempo aproximado de ocho minutos y se colocaron en las áreas señaladas por las autoridades de Protección Civil.
Entre los participantes en el macrosimulacro había personas en sillas de ruedas y con muletas así como personas con megáfonos invitando a las personas a evacuar el edificio, al tiempo que informaban que por ser una zona sísmica se esperaban sismos de mayor intensidad.
De acuerdo con la Dirección de Protección Civil y Bomberos, hasta las 9 de la noche se habían contabilizado unas 8 mil 961 personas evacuadas en un aproximado de 300 restaurantes, supermercados, tiendas departamentales, hoteles, hospitales, escuelas públicas y particulares, gasolineras, centros comerciales, cines, centros de entretenimiento, comercios, y oficinas gubernamentales de los tres niveles de gobierno.
Por su parte, la delegación de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), informó que unos nueve mil niños participaron en la evacuación de las 274 estancias infantiles ubicadas en todo el estado.
Horas antes del macrosimulacro, la alcaldesa Verónica Escobar Romo encabezó una ceremonia de izamiento de bandera a media asta en playa Papagayo para conmemorar a las víctimas del terremoto de 1985. La alcaldesa destacó la importancia de los simulacros y la cultura de la prevención por lo que convocó a la población a estar alerta para proteger la integridad de sus familias.

Como “aceptable”, califica el
ejercicio PC del estado

Representantes de la Secretaría de Gobernación (Segob), la Sedena, la Semar, la Policía Federal, las dependencias de Seguridad Pública y Protección Civil estatal y municipal, la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco (AHETA), se reunieron para dirigir el ejercicio desde el centro de comando instalado en el Centro Estatal de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4).
En entrevista al término del ejercicio, el subsecretario de Protección Civil del estado, Constantino González Vargas, afirmó que la respuesta por parte de las personas “fue aceptable”, y  aseveró que se tiene que continuar con la preparación, “tenemos que pasar de un sistema reactivo que es a lo que estamos acostumbrados, a actuar en el auxilio y rescate a un sistema preventivo que nos permita saber qué hacer antes, durante y después de que se genere un sismo”.
En un momento de la presentación, en el C4 se interrumpió el servicio de energía eléctrica, lo que causó que pusieran en marcha la planta de emergencia de luz, pero aún así se perdió la señal de contacto con el Centro Nacional de Operaciones con el que se encontraban enlazados vía internet.

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