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Presume Calderón que el país es ahora ajeno al riesgo de gobiernos autoritarios

Mayolo López / Agencia Reforma

Ciudad de México

El presidente Felipe Calderón afirmó ayer que México será mucho más próspero y democrático de lo que es ahora, ajeno a las amenazas de gobiernos autoritarios y de poderes de facto arbitrarios y asesinos.
Calderón acudió ayer a una comida ofrecida por la Cumbre de Comunicación 2012 en donde fue galardonado con el premio a la Actitud Positiva.
Acompañado por su esposa, Margarita Zavala, el mandatario dijo que, sin incurrir en fantasías fuera de realidad, a los mexicanos les aguarda una nueva época de aventura y en la que la economía seguirá creciendo y generando empleos.
“Vendrá un México mucho más próspero (y) más democrático de lo que es ahora que por supuesto tiene que ser más democrático y más libre; ya no sólo sin la amenaza de un gobierno autoritario, sino también sin la amenaza de poderes de facto arbitrarios y asesinos como los que ahora lo acechan”, vaticinó.
“Tenemos problemas, sí, y gente con hambre y que vive en la miseria; pero, también, tenemos, por un lado, una economía que en un mar de circunstancias adversas es una economía que crece, que genera empleos y que empieza a ser reconocida en el mundo por eso.
“Y dentro de nuestras terribles desigualdades políticas públicas, accesos que en muchas sociedades no se tienen. Países plenamente desarrollados, empezando por los Estados Unidos, que no son capaces de dar acceso ni de medicina ni de médico a varias decenas de millones de sus ciudadanos”, apuntó.
Luego de advertir que el hombre no puede escoger los problemas y batallas que debe enfrentar, Calderón explicó que uno puede, sin embargo, ser siempre dueño de su actitud personal. Desde su perspectiva, muchas derrotas y muchas victorias están determinadas en el corazón y en el pensamiento personal.
“Nadie que esté derrotado anticipadamente puede legítimamente aspirar a una victoria. Nadie que asuma la fatalidad como destino, puede pensar alguna vez en tener un éxito por lo menos rotundo. Es más, los ejércitos mejor armados, en el momento en que son derrotados moralmente, en ese momento han escrito su derrota”, sostuvo.
En ese tenor, el presidente estimó que lo que México necesita es una actitud positiva. México, reconoció, tiene grandes problemas, pero también puede hacer grandes cosas a partir de lo que es su gente.
“Mientras vemos que en el mundo hay naciones que colapsan en la represión autoritaria y sangrienta de gobiernos sobre sus gobernados, México vive una pluralidad intensa donde finalmente se respeta ese derecho, donde no es el gobierno el problema de la restricción de las libertades”, aseveró.
Otro de los galardonados que tal vez se llevó las palmas más fuertes, fue el entrenador técnico del conjunto tricolor que se alzó con la medalla de oro en los Olímpicos de Londres en futbol, Luis Fernando Tena.
Al final de si discurso, el mandatario deseó éxito al próximo jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, asistente también a la reunión.
“A quienes vienen en lugar de nosotros, también, por el bien de todos, les deseo éxito. Aquí, al próximo jefe de Gobierno, aquí presente, también, le deseo mucho éxito por todos los ciudadanos que aquí estamos”.

Se ufana de transformar el rostro del país en infraestructura

El presidente Felipe Calderón se jactó de haber “transformado el rostro del país” en su gestión al punto de expresar abiertamente que se siente orgulloso de decir “palabra cumplida”.
Durante la inauguración del Aeropuerto Internacional Mariano Matamoros, en Temixco, Morelos, Calderón hizo un recuento de las obras realizadas o que están en desarrollo en el país.
“Nos propusimos transformar el rostro del país, amigos y amigas. En buena medida es lo que hemos hechos a lo largo y ancho de la República a través de obras de infraestructura requeridas. Quedarán otras por hacer, que forman parte de esta infraestructura que México requiere.
“Hoy tenemos, sin embargo, un México mejor comunicado. En consecuencia más desarrollado y próspero en este sector, gracias a inversiones sin precedente y al esfuerzo de todos los mexicanos”, expuso.
Acompañado por Marco Antonio Adame, gobernador de Morelos, y por el mandatario electo, el perredista Graco Ramírez, el presidente Calderón se refirió específicamente a las inversiones en infraestructura realizadas en esa entidad, con énfasis en la construcción del Proyecto Integral Morelos (PIM), consistente en dos termoeléctricas de ciclo combinado y un gasoducto.
La relatoría del Ejecutivo federal fue amplia en relación con el PIM, pues durante su discurso presumió el monto de 9 mil millones de pesos que se destinarán a la primera termoeléctrica, así como del beneficio: según Calderón, ésta dotará de energía a todas las viviendas morelenses, así como a la industria asentada en la entidad.
Además, sostuvo que el gasoducto, cuya extensión será de 170 kilómetros, tendrá por inversión 2 mil 500 millones de pesos.
El presidente aseguró que dichas obras entrarán en operación en marzo próximo y lamentó que no será él quien las inaugure.
La promoción del PIM por parte de Calderón ocurre en el momento en que las comunidades por donde se pretende desarrollar la obra han manifestado una terminante oposición, debido a diversas irregularidades, falta de consulta pública y engaños de autoridades de los tres órdenes de gobierno.
Por principio de cuentas, el gasoducto y las termoeléctricas se pretenden construir en una zona que ha sido identificada por el Centro Nacional de Prevención de Desastres como de alto riesgo, por la eventual erupción del volcán Popocatépetl. Es decir, el gobierno de Calderón pretende construir un gasoducto al pie del volcán.
En su edición 1870, la revista Proceso informó sobre los diferentes aspectos del PIM —cuya construcción fue encargada a tres empresas españolas—, entre los que destaca la ausencia de una explicación formal sobre estudios de factibilidad, por ejemplo, de agua, que será uno de los elementos más importantes para el funcionamiento de las termoeléctricas.
El semanario también informó sobre el bloqueo con el gasoducto de las rutas de evacuación para más de 60 comunidades de Tlaxcala, Puebla y Morelos, así como de las presiones y el uso de violencia para contener el descontento social y amedrentar a las familias que, en el caso de Huexca, donde se pretende instalar las termoeléctricas, mantienen un bloqueo que ha evitado continuar con la obra.
En su discurso de este jueves, Calderón incurrió en tres imprecisiones: que se trata de una termoeléctrica y no de dos, como dice el PIM; ubicar el proyecto en Cuautla, cuando en realidad es en Yecapixtla (la diferencia es que la primera está más cerca de la zona de riesgo volcánico) y afirmar que el gasoducto abastecerá de gas a la entidad, cuando en realidad sólo surtiría a las termoeléctricas, de acuerdo con el PIM elaborado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) (Con información de la agencia Proceso).

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